Opinión

Reforma laboral, sin representar beneficios

Contrario a lo que se esperaba, la reforma laboral aprobada en 2012 no condujo a un crecimiento de la productividad del trabajo.

En el cuarto trimestre de 2013, el Índice Global de Productividad Laboral de la Economía, elaborado por el INEGI, descendió 1.8 por ciento respecto a igual periodo de un año antes.

Además, prevalecen la informalidad y las rigideces en el mercado laboral.

En ese mismo trimestre, 14 millones de mexicanos se ocuparon en el sector informal.

El desempeño desfavorable de la actividad económica en los primeros meses del presente año se ha visto reflejado en una lenta creación de empleos formales en el país.

Según el número de trabajadores registrados en el IMSS, entre enero y febrero se crearon 148 mil plazas, la menor cifra para igual periodo desde 2004, sin considerar 2009, el año de la crisis global.

De los empleos generados en el primer bimestre del año, 64 de cada cien son de tipo eventual y sólo 36 son permanentes.

Las cifras anteriores no ofrecen una buena señal de la situación actual del mercado laboral, pues significa que mayormente están creándose empleos de mala calidad.

Dicho de otro modo, la mayor parte de la población ocupada no está recibiendo todos los beneficios de la seguridad social.

La alta ocupación en el sector informal y la baja calidad del empleo formal han deteriorado la productividad laboral.

Claramente, la aprobación de la reforma laboral no representó un avance en ese ámbito.

SEGURO DE DESEMPLEO

Siendo secretario del Trabajo en el gobierno de Vicente Fox, el hoy fallecido Carlos Abascal le dijo al reportero que en México no había espacio en las finanzas públicas para un seguro de desempleo.

Y tenía razón, pues en las discusiones legislativas para aprobar las reformas que crean el seguro de desempleo propuesto por el presidente Enrique Peña, el principal tema de debate fue el esquema de financiamiento de este apoyo económico.

Lo que más se criticó fue la mínima aportación del gobierno federal y el hecho de que también sea financiado con una parte del fondo de vivienda del trabajador.

El seguro será financiado con una aportación del gobierno federal de 0.5 por ciento del salario base de cotización de los trabajadores afiliados al IMSS.

Y con una nueva subcuenta mixta financiada con tres puntos porcentuales de las aportaciones patronales para la vivienda.
Así, sólo dos puntos porcentuales de las aportaciones patronales se mantendrán en el fondo de vivienda del trabajador.

Durante el debate parlamentario, diputados de PAN, PRD, PT y Movimiento Ciudadano se pronunciaron en contra de que el seguro de desempleo sea financiado con los ahorros de los trabajadores para su vivienda y no con recursos fiscales.

El gobierno le apuesta a instrumentar el seguro de desempleo sin generar vulnerabilidades fiscales.

Twitter: @VictorPiz
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