Opinión

Reforma hacendaria insuficiente

10 septiembre 2013 5:2

 
 
Queda claro: los tiempos de la política no son los tiempos de la economía.
 
 
La Reforma Hacendaria del presidente Enrique Peña Nieto no es lo que estaba esperando el mercado, aunque en el corto plazo ayudará a reanimar a la economía.
 
 
Cuando se pensaba que en el marco del Pacto por México existía el escenario político para acabar con el tabú de poner IVA a alimentos y medicinas, se optó por un paquete de nuevos impuestos que pegará a empresas y clases medias.
 
 
Hablamos que de pasar tal cual el filtro del Congreso el próximo año, las empresas ya no podrán optar por la consolidación fiscal, también habrá impuestos especiales a los fabricantes de bebidas que utilicen algún edulcorante y en el caso de la minería se aplicará un impuesto adicional de 7.5%.
 
 
Por lo que toca a las personas físicas, la tasa máxima del ISR subirá de 30% a 32%, siempre y cuando gane al mes 41 mil 600 pesos, que tampoco es un ingreso para echar las campanas a vuelo, y tendrá que encarar limitaciones para deducir gastos médicos, amén que si vende una casa con un precio mayor a millón y medio de pesos, también deberá pagar impuestos, o si paga colegiaturas, ya causarán IVA.
 
 
La realidad es que la secretaria de Hacienda de Luis Videgaray Caso al cerrarle la puerta a los impuestos indirectos, como es el IVA, tuvo que diseñar una serie de gravámenes de todos colores, sabores y dimensiones para ampliar la recaudación, pero será insuficiente.
 
 
Simplemente si las condiciones macro así lo marcan en 2014, el sector público podrá incurrir en un déficit de 1.5%, lo que significa trasladar recursos de empresas y familias al gobierno en todos sus niveles. Ojalá ahí le paren.
 
 
Me hubiera gustado escuchar alguna medida para ampliar la base tributaria de la mano del discurso de la lucha contra la informalidad. Esto queda para otro momento.
 
 
México recauda al año vía impuestos algo así como 10% del PIB y con la reforma en cuestión hacia 2018 crecerá a 13 por ciento, cuando los compromisos del ejecutivo obligarían a pensar en una recaudación cercana al 16 por ciento del PIB.
 
 
En el corto plazo el plan hacendario contribuirá en la recuperación de la economía, por ello el entusiasmo bursátil de ayer, pero a la larga se vuelve a patear el balón hacia delante simplemente porque el gobierno de Peña Nieto no quiso abrir otro frente para tener a inconformes en las calles.
 
 
Como le digo, los tiempos de la política no son los tiempos de la economía, pero así llevamos varias décadas y no necesito decirle cómo estamos.
 
 
La ruta del dinero
 
 
Nada que sorprendió el abierto respaldo del CEO de YPF, la petrolera pública argentina, Miguel Galuccio, a la reforma energética propuesta por Enrique Peña Nieto. Y es que la iniciativa del gobierno mexicano de permitir la participación privada en el desarrollo de sus hidrocarburos responde a una necesidad clara de potenciar la industria del petróleo y el gas, donde las alianzas con socios estratégicos son clave en el contexto mundial.
 
 
YPF se ha caracterizado por una férrea defensa de la propiedad de cada país sobre sus hidrocarburos, pero ello no debe impedir las alianzas con empresas privadas, precisamente para incrementar el aprovechamiento de la renta petrolera, y traducirlo en obras sociales en beneficio de su población…
 
 
Grupo Aeroméxico que preside Eduardo Tricio Haro y que dirige Andrés Conesa Labastida sigue con buenos números. La aerolínea, que acaba de recibir su primer Boeing 787 Dreamliner el pasado 21 de agosto, informó que en agosto pasado logró transportar a cerca de un millón 400 mil personas, lo que representa un crecimiento de 7.5% con respecto al mismo mes del año pasado. El mercado de vuelos internacionales observó el mayor crecimiento con un alza de 11%; mientras que en el segmento nacional la subida fue de 6.1%.