Opinión

Reforma hacendaria: balance positivo

09 septiembre 2013 5:2

Un primer balance del paquete hacendario enviado ayer a la Cámara de Diputados ofrece saldos positivos.
 
 
Va una primera aproximación a las principales medidas y sus implicaciones.
 
 
1- Eliminación de la mitad de los regímenes especiales de tributación así como de tres cuartas partes de los tratamientos preferenciales. Entre ellos está el régimen de consolidación fiscal; la deducción inmediata de inversión; el régimen simplificado, entre otros. Va a haber enojos pero eso va a implicar un tratamiento fiscal más parejo y un régimen que empiece a dejar de parecerse a un queso gruyere.
 
 
2- Pago de un impuesto de 10 por ciento por enajenación de acciones en Bolsa y de esa cantidad por distribución de dividendos. De nuevo va a haber muchos enojos por estas dos medidas pero creo que no van a modificar la percepción que hay sobre el país y sí va a poner un piso más parejo en la tributación cargando más a sectores de muy altos ingresos.
 
 
3- Alza de la tasa máxima del ISR para personas físicas del 30 a 32 por ciento. El incremento vendrá para quienes un salario mensual promedio (sobre base anual) de 41 mil 666 pesos. El efecto será progresivo en términos de equidad.
 
 
4- Eliminación del IETU y el IDE. Estos impuestos ya dieron de sí. Planteados ambos como impuestos de control, la recaudación que ofrecen es mínima. Habrá que ver si las nuevas reglas generan controles suficientes para no extrañarlos. Para las empresas, especialmente la eliminación del IETU es para celebrarse.
 
 
5- Establecimiento de una pensión universal. Se adopta una de las medidas de política social más trascendentes pues requerirá de fondos crecientes por el crecimiento de la población potencialmente beneficiada. Falta ver los detalles pero en términos de un uso equitativo del gasto público no se le pueden poner peros a la medida.
 
 
6- Creación del seguro del desempleo. En circunstancias de inestabilidad laboral como las que vive México, esta es otra medida relevante pues permitirá que quien pierde su trabajo no tenga que irse a la informalidad para obtener ingresos. Además, se le ponen candados para que no sea un incentivo a no trabajar.
 
 
7- Creación de un esquema de gasto público anticíclico. Es una medida de enorme relevancia pues un problema que tuvimos este año es que en el momento en el que se requería que el gobierno inyectara recursos a la economía para crecer, no lo hizo. De hecho, de corto plazo va a implicar un déficit de 0.4 por ciento del PIB para este mismo año, que en realidad es de 2.4 por ciento en su medición tradicional y otro de 3.5 por ciento para el 2014. Ganó la sensatez de no querer tener finanzas públicas equilibradas como valor supremo.
 
 
8- Hay dos medidas que me generan dudas respecto a su alcance y eficacia. Para juzgar hay que tener más detalles. Se trata de la promoción de la formalidad y de la simplificación del pago de impuestos. De hecho hay una nueva Ley del ISR para el 2014. Habrá que revisarla con detalle.
 
 
9- Una última medida con la que no estoy de acuerdo es que no se haya tocado el IVA a alimentos y medicinas. Creo que se perdió la oportunidad de hacer esta pospuesta modificación. Ganó la coyuntura y seguiremos con un gasto fiscal altamente regresivo, contrariamente a las otras medidas examinadas. No se dijo que ya no se haría. Esperemos que la propuesta regrese en 2016.
 
 
En suma es un paquete económico que le dará más recursos al Estado provenientes sobre todo de los sectores de más altos ingresos y en principio serán asignados a los grupos más pobres del país.
 
 
En el papel se ve muy bien. Ojalá que sea lo mismo en la realidad. Regresaremos al tema.
 
 
 
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