Opinión

Reforma estructural para la milicia

   
1
  

  

El secretario de la Defensa Nacional (Sedena), Salvador Cienfuegos, reconoció el esfuerzo de los deportistas de esa dependencia durante los Juegos Centroamericanos y del Caribe Veracruz 2014, donde obtuvieron 28 medallas. (Cuartoscuro)

Bastó un manotazo en la mesa del general, una contundente orden del Presidente de la República y la sensibilización de los máximos jerarcas de los partidos políticos para que el Poder Legislativo atendiera un tema que tenía diez años de atraso, la elaboración y, en su caso, aprobación de la reforma estructural para la milicia, en el entendido que el nuevo entramado legal obligará a modificar la Constitución en varios apartados, además de las leyes secundarias respectivas.

Sin embargo, para justificar su autonomía los legisladores apuntan que el asunto no tendrá fast track ni iniciativa congelada ni acuerdos al vapor y mucho menos camisa de fuerza. Será el sereno, pero ha iniciado la ruta para procesar el polémico reclamo que la semana pasada puso en la agenda pública uno de los más altos mandos de las Fuerzas Armadas, el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Zepeda, al demandar un marco legal para que el Ejército Mexicano siga realizando labores de seguridad pública.

Por el contrario, integrantes del Congreso de la Unión coinciden en que ha llegado el momento para –después de diez años que de manera sistemática las Fuerzas Armadas salieran a las calles a hacer frente a la delincuencia organizada y otros delitos del fuero común– tomar al toro por los cuernos para, de manera integral, analizar el tema de la seguridad pública del país y en ese contexto, en su mayoría, los grupos parlamentarios reconocen que la presencia de la milicia ha dejado más beneficios que sinsabores.

Es cierto, en el camino han surgido acusaciones sobre algunos excesos en los operativos y de violaciones a los derechos humanos, pero también han sido diez años de “desgaste” y sin una legislación que proteja al Ejército y Marina en su actuación certera, las más de las veces, contra el narcotráfico; es indudable que hoy por hoy la población nacional confía más en la actuación de los militares que en el papel que juegan las policías estatales y municipales en materia de seguridad pública, esa es la realidad.

En la discusión, hay quienes aseguran que las actividades de las Fuerzas Armadas se deben circunscribir a asuntos que tienen que ver con la salvaguarda de la soberanía y seguridad nacional, otros argumentan que en el término de seguridad nacional está incluida la seguridad interna del país y por ese motivo Ejército y Marina deben coadyuvar en la tareas propias de los cuerpos policiacos.

Las dos visiones son válidas, en este asunto los legisladores tendrán la última palabra y por lo pronto han adelantado que, por la urgencia con que se debe atender la demanda militar, en los próximos días dictaminarán sobre las iniciativas en comisiones y buscarán la realización de un periodo extraordinario para la aprobación de un nuevo orden jurídico para favorecer el clima de seguridad pública que requiere el país.

Es preciso señalar que el análisis y debate parlamentario no está en cero, existen propuestas como la presentada por los diputados César Octavio Camacho Quiroz y Martha Sofía Tamayo Morales, del PRI, que en principio comienza por definir a la seguridad interior como la condición que proporciona el Estado Mexicano que permite salvaguardar la continuidad de sus instituciones y el desarrollo nacional, mediante el mantenimiento del estado de derecho y la gobernabilidad democrática en todo el territorio nacional en beneficio de su población.

Y en ese camino del proceso jurídico hay quien también opina que la propuesta del Mando Mixto Policial debe discutirse a la par, lo que dificultará el debate parlamentario. Lo anterior hace pensar que los recovecos del derecho estarán a la orden del día.

De aprobarse, por fin el Ejército y la Armada estarían en condiciones de cumplir a carta cabal el mandato legal que les ordena intervenir en preservar la seguridad interior, previa emisión de la Declaratoria de Protección correspondiente.


También te puede interesar:
Dejan solas a las Fuerzas Armadas
Reyertas políticas entre el PRD y Morena
Autosuficiencia alimentaria