Opinión

Reflexiones sobre la Era Trump

 
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Donald Trump. (Bloomberg)

Las transformaciones de la Era Trump están sucediendo más rápido que lo que todo mundo imaginaba, la cancelación de la inversión de la empresa Ford y la posible retirada de algunas líneas de producción de General Motors, nos debe hacer reflexionar sobre qué futuro le espera a la industria automotriz en México y a las manufacturas en general. En realidad lo que está en cuestión es el modelo que hemos construido para desarrollar el aparato manufacturero del país en las últimas décadas.

El TLC ayudó al país a insertarse a las cadenas globales del valor, creando empleos y permitiendo generar un superávit comercial con Estados Unidos. El sector manufacturero que se desarrolló para este propósito tardó más de una década en construirse y se continuaba fortaleciendo con las nuevas inversiones que llegaban al país. Cambiar de modelo se dice fácil pero es sumamente complicado, requerimos primero de una visión alternativa en la cual basar la construcción de un aparato manufacturero que dependa del mercado interno y sea competitivo internacionalmente.

El proteccionismo en la era de la economía global es difícil de pensarse como solución, a pesar de lo que argumenta Donald Trump, y lo que puede generar es un proceso de guerra comercial. Los Estados Unidos requieren repensarse en toda su extensión, su fortaleza han sido las empresas transnacionales que han impulsado el desarrollo de las cadenas globales de valor, hoy se encuentran ubicadas en cada rincón del globo terráqueo, articuladas en una compleja ingeniería, cuyos pilares son los intercambios continuos de comercio y de inversión. En donde el principal reto es China, en donde se articula hoy la sexta parte del comercio mundial, y que para Estados Unidos explica hoy la mitad de su déficit comercial. El rediseño no puede basarse en medidas proteccionistas y en castigos a las empresas que inviertan en países con costos laborales menores a los estadounidenses.

¿Qué opciones hay para México? Lo tradicional no funcionará, requerimos de una estrategia de largo plazo, que permita fortalecer al aparato manufacturero; no hay que desechar nada, pero requerimos saber hacia donde queremos transitar y no nos perdamos en medidas de corto plazo que pueden generar mas disturbios que beneficios. De lo que se trata es construir un aparato productivo fundamentado en aprovechar al mercado interno. La pregunta surge de inmediato, ¿quienes serían los inversionistas en este proyecto?, los nacionales serían lo ideal pero por la experiencia sabemos que no serían suficientes, pero lo podemos hacer —como dice la canción— with a Little help of my friends. Para ello requerimos crear un área de prospectiva, que ayude a articular una nueva geopolítica, y contribuya a definir quienes serán los nuevos socios de esta nueva alianza para la producción.

Por otra parte requerimos de una nueva relación con EU, fundamentada en la construcción de instituciones que permitan reducir la desigualdad en niveles de vida entre los dos países, en esta perspectiva se requiere dar un paso adelante en la relación bilateral, los estadounidenses tienen que entender que las empresas han decidido venir a México por los bajos salarios, hoy tenemos que construir un sistema de estándares laborales que garanticen que los mexicanos eleven su nivel de vida y con ello se reduzca la fuerte brecha de ingresos que existe entre ambos países. Hay que ser claros, la construcción de instituciones es una tarea de largo plazo, pero los acuerdos que sienten las bases pueden definirse en el corto plazo. Se requiere de imaginación, que los encargados de renegociar sean personajes con una gran visión, capaces de entender las diferencias entre lo mediato y el horizonte de construcción de una nueva realidad, social y productiva. Es una tarea difícil pero necesaria, de lo contrario podríamos abrir la puerta a un conflicto, y a una sucesión interminable de conflictos que en vez de fortalecernos nos debiliten aún más. Somos un gran país, requerimos dar a conocer la cepa de la que estamos hechos y no dejarnos amilanarnos con las tormentas y los vendavales de la Era Trump.


El autor es investigador de la UNAM