Opinión

Reflexiones en torno a España

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Podemos, liderado por Pablo Iglesias (centro), se colocó como la tercera fuerza política en España tras las elecciones del domingo. (Reuters)

1. La crisis de los partidos políticos está asociada a la corrupción y la ineficacia. La segunda puede ser medida con varios indicadores, pero el económico es clave. La política, decía Lenin, es economía concentrada. O, como advirtió Clinton, ¡es la economía, estúpido!

2. La corrupción se ha vuelto más escandalosa, visible e insufrible que nunca. Porque la comunicación y las denuncias viajan a la velocidad de la luz. Pero, también, porque durante las crisis la intolerancia ante los abusos de la clase política se multiplica exponencialmente.

3. Ciudadanos y Podemos se caracterizan por no ser movimientos de caudillos ni unipersonales. Son organizaciones en torno a
objetivos y programas.

4. Hecho que marca una gran diferencia con lo ocurrido en América Latina donde fueron los líderes, como Hugo Chávez, quienes encabezaron la inconformidad ciudadana. Y contrasta, también, con los casos de Francia y Estados Unidos, donde ha habido un giro hacia la derecha, fortaleciendo organizaciones ultranacionalistas como el Frente Nacional de Marinne Le Pen, o Donald Trump. En ese sentido, el caso español tiene peculiaridades encomiables.

5. En política, decía Reyes Heroles, la forma es fondo. Los movimientos contestatarios pueden ser clasificados como progresistas o conservadores dependiendo no sólo del contenido del discurso, sino de los tipos de organización. Podemos y Ciudadanos son formas más avanzadas que el caudillismo de izquierda o derecha.

6. En todas partes, pero particularmente en España, los ciudadanos están cada vez menos ideologizados y partidizados, lo que se traduce en un electorado flotante y pragmático. Mismo que define la inclinación de la balanza. Esto, asociado a nuevas formas de hacer política y propaganda, como en las redes sociales, hace crujir viejas estructuras de representación.

7. Esta es otra forma de describir el ocaso de las ideologías y las grandes fronteras entre izquierda y derecha, y el surgimiento de nuevas convergencias y oposiciones. Una de esas tensiones se da entre la partidocracia y la inconformidad ciudadana.

8. Estamos no ante una crisis de representatividad, sino ante una relación entre ciudadanos y movimientos políticos que funciona de manera contractual: se confía la gestión pública a ciertos políticos para posteriormente sancionarlos –positiva o negativamente– en las urnas.

9. La definición de la democracia no como un régimen de representación, sino como un sistema que permite a los ciudadanos deshacerse pacíficamente de sus gobernantes (Karl Popper) es más certera que nunca.

10. Es por eso que la ética de la responsabilidad, tal como la define Max Weber, se vuelve la piedra de toque de la política hoy. Los políticos se evalúan por la eficacia, que está asociada a las consecuencias de las decisiones que toman. No bastan actos de buena fe.

11. Pero eso es sólo una cara de la moneda. La otra es el surgimiento de liderazgos y discursos demagógicos y xenófobos que prenden en los sectores más atrasados de la población.

12. La nueva fragmentación de las fuerzas políticas conduce irremediablemente a acuerdos y coaliciones inéditos. Pero la exacerbación del pluripartidismo, que es alabada por los creyentes de la representación, tiene efectos negativos sobre la consistencia y eficacia de los gobiernos. Porque la forja de mayorías le confiere a organizaciones minoritarias un poder enorme que sobrepasa su fuerza real.

13. Lo ocurrido en España es un espejo de lo que está pasando en México. La irrupción de las candidaturas independientes es el equivalente, toda proporción guardada, de movimientos como Ciudadanos y Podemos.

14. Por eso la gran pregunta en México no es si habrá o no candidatos independientes, sino la magnitud que tendrán esas candidaturas en 2018.

15. La segunda pregunta relevante es si la inconformidad ciudadana será encauzada por López Obrador, que –aún siendo un engrane de la partidocracia– encarna un discurso antisistema.

16. Imposible responder ni adelantar vísperas. Pero, por lo pronto, no sobra señalar que, tanto por el programa como por el tipo de liderazgo, Morena y AMLO constituyen un movimiento de corte netamente conservador.

17. Tiempos, pues, de crisis y cambios donde lo nuevo no acaba de nacer y lo viejo no termina de morir.

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