Opinión

Recorte preventivo

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ME. Cinco preguntas sobre un posible recorte al gasto.

Pues decidió el gobierno federal, Hacienda, recortar 124 mil millones de pesos en el gasto de gobierno, casi la mitad en Pemex. La razón es conocida: la caída del precio internacional del petróleo. El objetivo, también: indicar que México va a seguir siendo responsable en su manejo financiero.

Sin embargo, me parece que no era necesario recortar tanto y que más bien el gobierno estaría preparando decisiones posteriores. Me explico: la caída en el precio del petróleo sí nos cuesta. Exportamos poco más de un millón de barriles diarios, de forma que una caída de 50 dólares en cada barril significa mil 500 millones de dólares menos al mes. Y esa caída de precio es la que ocurrió en enero, comparado con el mismo mes de 2014. Pemex pierde ingresos a esa velocidad.

Pero el gobierno federal no, porque lo que deja de ganar con Pemex lo obtiene con el impuesto especial a gasolinas. En el mismo mes de enero, el ingreso del gobierno por gasolinas debe haber crecido mil 300 millones de dólares, y por diesel otros 700 millones. De forma que el gobierno federal tiene más ingresos gracias a la caída del petróleo.

¿Por qué entonces la reducción de gasto? Porque es muy probable que baje el precio de la gasolina en los siguientes meses. Primero, porque tener un precio del doble del que se paga en Estados Unidos no ayuda en nada a la competitividad del país; segundo, porque reducir el precio de gasolina tendrá un efecto favorable para el gobierno en las elecciones que supera las pérdidas de la reducción presupuestal.
Además, hay que preparar 2016, cuando el impacto del precio del petróleo será más importante, y 2018, cuando se podrá empezar a importar gasolina libremente. Me parece que así se entiende mucho mejor lo que está haciendo el gobierno.

NB. No sé si lo ha notado, pero esta columna cambia de nombre hoy. Estamos a dos semanas de que inició su publicación y faltan dos para cumplir un año de regreso en EL FINANCIERO. Me pareció buen momento para corregir. El nombre “Economía Informal”, con el que empecé a publicar aquí hace 22 años, no corresponde con los temas que hoy se tocan en la columna, ni con el lugar en que ésta aparece.

A partir de hoy, la columna se llamará “Fuera de la caja”, en alusión a que en muchas ocasiones, para poder plantear y resolver un problema, es necesario salir del marco tradicional de análisis. Eso intento en este espacio, con movimientos a veces bruscos entre disciplinas: economía, política, sociedad, tecnología, historia. Pensar fuera de la caja significa plantear las cosas de forma distinta de lo que hacen los expertos en estas disciplinas, y en otras. Esto no siempre es popular. Es más, es una actividad de alto riesgo.

Hace 60 años, Isaiah Berlin recuperaba una frase de Arquíloco, después preservada por Erasmo: “el zorro sabe muchas cosas; el puercoespín sabe sólo una grande”, y con ella dividía a los pensadores, un poco a juego. Hace un par de décadas, Philip Tetlock descubría que los “zorros” tienen una capacidad de prospectiva mejor que la de los puercoespines. Muy recientemente, Nate Silver, estrella de la prospección política en Estados Unidos, no sólo promovía imitar al zorro, sino que decidió usarlo como logo de su página.

Pues eso, esta columna es de zorros interesados en muchas cosas, para quienes quieran pensar “fuera de la caja”.

Twitter: @macariomx

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