Opinión

Reconoce China al tequila……..¿mexicano?

La noticia del reconocimiento que el gobierno de China ha otorgado al “tequila” como denominación de origen protegida es una buena. Gradualmente desde que el reconocimiento de esta denominación se produjo en nuestro país en 1974, la protección se ha logrado escalar a otras latitudes bajo las muchas figuras jurídicas que lo permiten.

El tamaño del mercado chino, y su gusto por esta bebida auguran grandes volúmenes de ventas a las empresas que detentan la exclusividad del uso de la palabra “tequila” como usuarias autorizadas de la denominación.

El asunto me permite dos reflexiones. La primera, la dualidad de sentimientos que produce la noticia, también reciente, de la venta de la parte que le quedaba a Casa Cuervo de la marca “Don Julio”, líder del mercado tequilero, a la inglesa Diageo. La razón es simple, el mercado exclusivo del “tequila”, tan trabajado por nuestro gobierno a lo largo de 4 décadas es hoy dominado en 80% por empresas de origen extranjero. No es que me oponga a esta inercia mundial de consolidación de marcas y empresas, pero tratándose de denominaciones de origen mexicanas, esperaría, al menos, un ejercicio legislativo real y fecundo para preguntarse si no debería incrustarse en nuestro sistema un candado que asegure que las indicaciones geográficas del país sigan siendo propiedad de los mexicanos.

Aunque se diga que la denominación de origen “tequila” es formalmente “propiedad” de la nación mexicana, sus beneficios directos, que son muy cuantiosos, se trasladan al extranjero al término de cada ejercicio fiscal, al ser las transnacionales las usuarias autorizadas. Nuestro consuelo es que la industria tequilera creció, y que se producen empleos y se pagan impuestos. La pregunta es si esos efectos no se producirían, de igual manera, si se mantuviera en empresas mexicanas el control. Una industria en la que cabe hacerse esta pregunta, de cara a su incipiente escalada mundial es la del mezcal, que gracias a sus notables condiciones virtuosas y de historia está ganando posiciones de manera acelerada. ¿Queremos que, una vez más, nuestros productos de origen terminen en manos de empresas transnacionales?

El otro “gran pendiente” que este tipo de noticias recuerdan es el de la traída y llevada Ley de Indicaciones Geográficas, cuyo primer proyecto vio interrumpido su proceso legislativo sin diagnóstico médico; no se sabe si será retomado, o simplemente, la inexistencia de reflectores en iniciativas de este tipo restan inercia a sus promotores.

Lo que es un hecho es que el reconocimiento que el propio país hace de sus denominaciones de origen e indicaciones geográficas, es el punto de partida para exigir protección en otros países. Así como el tequila inició hace 40 años su camino hacia el reconocimiento internacional, para convertirse en una de las bebidas más consumidas a nivel mundial, hay una amplia variedad de productos típicos que esperan su oportunidad para ganarse un lugar en los anaqueles del comercio internacional.