Opinión

Recobra su paso la reforma educativa

 
1
 

 

Huelga de ferrocarrileros en Francia

Escribí hace una semana que la decisión de aplazar “indefinidamente” la evaluación educativa, que tantas reacciones provocó, no era del secretario de Educación, sino una decisión de Estado, un anuncio prudente ante los intentos de desestabilización que se pretendía hacer en contra del proceso electoral, los que afortunadamente no prosperaron.

También señalé que “lo indefinido podría durar un día” y efectivamente el lunes el secretario de Educación anunció que no se modificarán las fechas establecidas originalmente y que maestro que no se sujete a la evaluación, simplemente no tendrá trabajo.

Se hizo lo correcto y previsible. Sin embargo, lo real es que muchos se fueron con la finta, dijeron que se acaba la reforma educativa, etcétera, etcétera, e incluso hasta pusieron una demanda. Pero en fin, cada quien sabe cómo aparecer ante la opinión pública.

Esta semana la Sección 22 amenazó con llenar con 53 mil profesores oaxaqueños la ciudad de México, pero no llegaron ni el 10 por ciento, además de que ahora se les dijo en Gobernación que para negociar tienen que regresar a clases.

Si los maestros ya han ganado mucho en la negociación, es absurdo que no cedan en las posiciones que atentan contra la construcción de un mejor sistema educativo: parecen querer todo, pero se pueden quedar sin nada.

No puedes argumentar que quieres una mejor educación, si no cumples por lo menos con los 200 días de clase, ni te preparas para ser un buen maestro, responsable y comprometido socialmente. Sin embargo, en lugar de preparar sus clases y cumplir con sus contratos, van al plantón o a la marcha. Con ello han logrado lo contrario, que los niveles de competencia entre los niños que estudian y van a la escuela privada todos los días, contrasten con aquellos que no reciben ni la mitad de las clases obligatorias y que no tienen acceso, dada la desigualdad que hay en el país, a escuelas privadas.

Un principio básico es que la falta no justificada no se pague, como hizo al inicio de su administración en Chiapas Pablo Salazar Mendiguchía, lo que le permitió tener seis años con buenos resultados. Claro, terminó su gobierno y las cosas cambiaron.

Hay muchas fallas. Las escuelas carecen de presupuesto para mantenimiento, en gran medida lo realizan con “tequio” los padres de familia. Muchos funcionarios en su turno al bat, al no recibir con tiempo los recursos suficientes para pagar a los terceros institucionales, son observados por la ASF.

Los nueve nuevos gobernadores encontrarán que la desafortunada fórmula de distribución de los recursos del FAEB desde 2008, más una mala aplicación del artículo 27 de la Ley de Coordinación Fiscal, se “comieron” los incrementos salariales, generando fuertes déficit, que los estados tendrán que afrontar, negociar y encontrar soluciones.

Lo cierto es que a los maestros comisionados no se les debe pagar con recursos del FONE -ni estatales- y que los docentes tienen que ser evaluados. No hacerlo violaría la ley. Son muchos y van desde siete mil 500 en 2008, seis mil 400 en 2011, unos mil menos en 2012 y con esa tendencia, menos en 2013, menos de 1.0 por ciento de la plantilla. Ello ha significado mucho dinero que ha sido “reintegrado”; sin embargo, se hace con recursos estatales, que también son recursos públicos.

A los nuevos gobernadores les tocará ocuparse de los déficit heredados del FAEB, y continuar explorando nuevas posibilidades como el pago del impuesto sobre nóminas por parte de la federación, que lo puedan destinar a cubrir el déficit de manera gradual, lo cual ya exploran.

Otro fuerte problema es de los pari passu, son desiguales y no acordes a la distribución del peso fiscal.

Pero para solucionar lo anterior se requiere que se normalicen las clases y se avance en la evaluación docente.

Twitter: @davidcparamo

También te puede interesar:
Futuro de la reforma educativa
La deuda de los nueve estados que eligen gobernador
La realidad municipal tributaria