Opinión

¿Rechazados o reprobados?

 
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La macha llegó a la Rectoría de Ciudad Universitaria. (Alejandro Meléndez)

El domingo la UNAM dio a conocer los resultados de los exámenes de admisión (escolar.unam.mx) para el ciclo que comienza en agosto: de 117 mil 29 aspirantes en alguna de las más de 100 carreras que se imparten en la casa de estudios, tanto en el sistema escolarizado como en las modalidades abierta y a distancia, sólo aceptó a 11 mil 600 estudiantes. Es decir, el 9.0 por ciento. Algo que ocurre todos los años.

Ante esto, los medios comunican la noticia con encabezados como: “UNAM sin cupo”, “Exclusión universitaria y social” o “Rechazados 90% de los jóvenes”. Es muy grave que así se difunda, y la principal culpable es la UNAM. Pero ojo, el error no es dejar de aceptar a los estudiantes, el error es no explicar los motivos y la situación del nivel académico de los aspirantes a la universidad.

Como muestra, un botón: medicina, nueve mil 829 jóvenes tomaron el examen. La calificación mínima para entrar a la UNAM era de 109 puntos; sólo 2.0 por ciento, 166 personas, tuvieron una calificación de 109 o más y fueron aceptados.

Resulta alarmante que 80 por ciento de quienes tomaron el examen sacaron menos de 79 puntos y 50 por ciento menos de 59 puntos. Es decir, siete mil 863 jóvenes con ganas de ser médicos, están muy lejos de tener los conocimientos mínimos requeridos para estudiar, en la UNAM o en cualquier otra universidad. ¿Por qué tendría la UNAM que aceptar a estos jóvenes? ¿Por qué la UNAM no le reclama al sistema de educación media superior la calidad de sus egresados? Es un crimen que durante la preparatoria se le prometa un futuro profesional a jóvenes que carecen de habilidades de comprensión de lectura, expresión escrita y ciencias, requeridas para esta importante profesión.

Esta proporción de reprobados es muy similar en casi todas las carreras. ¿Por qué la UNAM no define los términos del debate de otra manera? Estos jóvenes no son “rechazados”; no se trata de una exclusión culpa del sistema de educación superior. Es claro que se requieren de más espacios universitarios, pero no para alumnos con tantas carencias académicas y la universidad no es el lugar para subsanarlas.

Twitter: @julio_madrazo

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