Opinión

Rebasando por la izquierda

    
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El presidente de Morena, Andrés Manuel López Obrados, vota

En 2006, cuando Andrés Manuel López Obrador lideraba las encuestas rumbo a la elección presidencial, el entonces candidato panista, Felipe Calderón, afirmó que lo iba a rebasar por la izquierda. Al final lo rebasó por una mínima diferencia gracias a una campaña que logró activar un voto adverso al riesgo, pero no necesariamente de izquierda. Hoy, quien ha rebasado por la izquierda, y de una manera contundente, es el propio López Obrador. Su partido, Morena, no sólo ha desplazado al PRD como tercera fuerza en las encuestas nacionales, sino que lo ha hecho jalando a gran parte del electorado de izquierda, a costa del sol azteca.

La reciente encuesta nacional de EL FINANCIERO, realizada después de los comicios del 5 de junio, indica que Morena cuenta hoy con 19 por ciento de la intención de voto efectiva a nivel nacional, mientras que el PRD atrae 8.0 por ciento. Hace cuatro meses el PRD contaba con 13 por ciento, mientras que Morena alcanzaba 11 por ciento. Es evidente que la izquierda ha experimentado un profundo realineamiento y que esto ha sucedido en sólo unas semanas, muy probablemente como resultado del reciente proceso electoral. Pero la campaña constante que López Obrador inició desde 2015 para fortalecer a su partido también tiene mucho que ver.

De acuerdo con la encuesta, buena parte del avance en las simpatías por Morena viene del electorado de izquierda. En febrero pasado los votantes de izquierda dividían preferencias en partes iguales: 25 por ciento por el PRD y 25 por ciento por Morena. En junio, la encuesta detecta una transferencia importante del primero al segundo: el PRD cae 12 puntos para tener sólo 12 por ciento del voto izquierdista, mientras que Morena sube 12 puntos y cuenta hoy con 37 por ciento de apoyo en ese segmento.

En cuanto a tamaño, la izquierda no cambió, sino que se mantuvo de febrero a junio en alrededor de 18 por ciento a nivel nacional. Por eso es claro que hubo una transferencia de seguidores perredistas a la causa de Morena. Es un intercambio de suma cero. Las razones de la transferencia pueden ser varias, pero una de ellas es el éxito relativo de Morena el 5 de junio, que aunque no ganó ninguna gubernatura, se posicionó muy bien en varios estados y en la propia Ciudad de México. No es difícil pensar que algunos perredistas lo comienzan a ver como carro ganador.

El peso de Morena no solamente aumentó por la redefinición de las preferencias en la izquierda. Ese instituto político también atrae hoy a más seguidores apartidistas que antes. En febrero, 9.0 por ciento de los apartidistas dijo que votaría por Morena en la elección presidencial; en la encuesta de junio esa proporción creció a 23 por ciento. Esto quiere decir que Morena cuenta hoy con casi uno de cada cuatro electores sin lealtad partidaria.

Su avance entre los izquierdistas es un gran paso para Morena, pero el avance entre los apartidistas podría ser más importante aún. Los primeros le pueden dar una base ideológica más o menos estable al partido, pero los segundos le abren la posibilidad de ganar elecciones, contando con votos que van más allá de la afinidad ideológica o partidaria. Además, el total de los apartidistas representa más del doble de electores en el país, que el total de la izquierda.

Además, la base apartidista de Morena, si la quiere nutrir y preservar, obliga al partido a la moderación, en tanto que los apartidistas se ubican más hacia el centro del espectro político. Sus preocupaciones y sus prioridades forzosamente serán de contraste con las de la base partidaria e ideológica morenista. López Obrador y los futuros candidatos de Morena tendrán que tomar eso en consideración. Los electores de izquierda, comparados con los de derecha, tienden a ser más jóvenes y más escolarizados. Pero los electores apartidistas, son todavía más jóvenes, en promedio, y tienen mayores niveles de educación. Se trata de un complejo segmento del electorado. Y hay que recordar que no son incondicionales. Por eso dicen no ser seguidores de ningún partido.

Twitter: @almorenoal

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