Opinión

Reagan lo consideraba 'un hombre de gran integridad personal'


 
Protagonista de los más sanguinarios episodios de la Guerra Fría y de la Doctrina de la Seguridad Nacional, con la que Washington buscaba detener el arribo al gobierno de cualquier movimiento progresista en los países en desarrollo -hoy las justificaciones son la 'lucha antidrogas' y el 'combate al terrorismo'-, Efraín Ríos Montt era considerado por Ronald Reagan 'un hombre de gran integridad personal'.
 
Nacido hace 86 años en el departamento de Huehuetenango, el futuro sátrapa comenzó su carrera en el ejército en 1946, justo cuando Estados Unidos impulsaba el anticomunismo y Jacobo Árbenz, quien sería derrocado en 1954 por la CIA al tratar de cobrar impuestos a United Fruit, se desempeñaba como ministro de Defensa de Guatemala. Ascendido a brigadier general en 1972, un par de años más tarde se presentó como candidato al Ejecutivo y perdió en elecciones manchadas por el fraude.
 
Su ambición personal se conjugó con el avance de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca, en paralelo al triunfo sandinista en Nicaragua y la guerrilla salvadoreña, y en marzo de 1982 asumió el poder en un golpe que marcaría el inicio de una estrategia de exterminio y de tierra quemada de los pueblos indios, para 'sacar al pez del agua' según los manuales contrainsurgentes de la tristemente célebre Escuela de las Américas en Fort Benning, Georgia, a donde acudieron por miles los 'alumnos' de la represión desde Centroamérica hasta Argentina.
 
Por eso la masacre de 1,771 indígenas ixil en el Quiché, por la que Ríos Montt fue condenado a 80 años de cárcel, es sólo una fracción de la barbarie que desató el hombre que se creía iluminado dentro de su secta, la Iglesia del Verbo, y que estableció juicios sumarios con jueces sin rostro para los 'subversivos', mientras lanzaba mensajes moralistas en cadena nacional cada domingo por la noche en escenas propias de La fiesta del chivo. 'El hombre que tiene 2 mujeres es un cerdo; la mujer que tiene 2 hombres es una gallina', llegó a decir.
 
Vuelto a nacer
 
Evangélico 'vuelto a nacer', cuyo expediente habla de la penetración de grupos protestantes estadounidenses como el Instituto Lingüistico de Verano, era impresentable para los poderes fácticos. Se negó a arrodillarse ante Juan Pablo II e ignoró su petición de clemencia para varios sentenciados a muerte -el obispo Mario Enrique Ríos Mont, su hermano con una sóla T, encabeza la comisión de derechos humanos de la iglesia guatemalteca-; promovió a oficiales jóvenes por encima de la tradición y creó impuestos que irritaron a los empresarios, recuerda AP.
 
Derrocado tras 18 meses, Ríos Montt luchó por regresar al gobierno mediante las urnas y en 2003 terminó en un distante tercer lugar, una vez que se levantó el veto constitucional en su contra. Sin embargo, disfrutó de impunidad hasta el viernes. Homero, su hijo mayor, murió en 1982 cuando su helicóptero fue derribado por rebeldes; Enrique, su segundo hijo, trabajó como ministro de Defensa durante el régimen del partido que Ríos Montt fundó, el Frente Republicano. Zury, su única hija, ha sido legisladora en varias ocasiones y está casada con Jerry Weller, exdiputado federal republicano por Illinois.