¿Pueden ser buenas las guerras comerciales?
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¿Pueden ser buenas las guerras comerciales?

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¿Pueden ser buenas las guerras comerciales?

05/03/2018
Actualización 05/03/2018 - 10:27

Las guerras comerciales son buenas y fáciles de ganar: Donald Trump.

El presidente Trump continúa sorprendiendo al mundo con sus políticas proteccionistas. Ahora el foco de atención es la industria siderúrgica y la del aluminio, a quienes les pretende imponer un arancel de 25 y 10 por ciento, respectivamente.

El discurso de Wilbur Ross, secretario de Comercio, justifica la medida porque el déficit comercial en estos productos han usurpado más de 100 mil empleos a Estados Unidos. ¿Será posible devolver estos empleos a la economía más grande del mundo? O ¿Qué implicaciones puede tener una medida de este tipo?

El principal asesor de comercio de Trump, Peter Navarro, quien ahora ha sido promovido como asesor especial del presidente, mantiene la falsa tesis de que el déficit comercial afecta el crecimiento y el empleo en la economía. Este es el gran error de toda esta política proteccionista.

Un déficit comercial no implica daño para la economía; depende de cómo se origina. Si uno llega a observar una gráfica de largo plazo para cualquier economía, en donde se pone al déficit comercial junto al PIB, se puede observar que los altos déficits comerciales corresponden a fase de expansión fuerte en los ciclos económicos. Y todo lo contrario, cuando ocurren las fases de recesión los déficits comerciales se contraen.

Cuando un analista económico ve una tendencia creciente del déficit comercial, puede intuir que hay una expansión de la demanda agregada y viceversa. Si dejamos estables las variables más importantes de la economía como la inversión y el gasto de consumo, y el decremento del déficit comercial se da por un incremento de las exportaciones más rápido que el de las importaciones, la economía crece y el empleo también. Si el decremento del déficit comercial se da por una contracción de las importaciones o por un decremento de las mismas mayor al de las exportaciones, la economía de está contrayendo o creciendo muy lentamente.

¿Como hacer que las exportaciones crezcan más rápido que las importaciones? Sólo se puede manipulando el tipo de cambio, o mediante una mayor productividad, o bajando los impuestos y el costo del dinero, o haciéndose más competitivo, lo que se logra con la globalización, en donde los insumos o los componentes de un producto se producen al menor costo posible en el mundo gracias a la especialización, a grandes economías de escala o gracias a costos muy reducidos.

Las medidas arancelarias de Trump (estas no son las primeras: paneles solares, lavadoras, madera) tienen diversas implicaciones negativas y ninguna positiva:

1. Guerra comercial global: El principal riesgo es que está detonando una guerra comercial multilateral. Ojo por ojo, diente por diente. Los demás países van a responder con incrementos a los aranceles de productos norteamericanos.

2. Inflación de costos: Por lo tanto, los que van a pagar por estos aranceles son los ciudadanos americanos

3. Las industrias que más se van a afectar son la del acero, la del aluminio, la automotriz, la de autopartes y la construcción, pero sus repercusiones se van a notar en muchos más sectores.

4. Pérdida de competitividad: La industria americana se verá afectada por la pérdida de competitividad, lo que en lugar de disminuir el déficit comercial, lo va a incrementar.

5. Mercado laboral sin efectos: Los avances en la robótica y en la tecnología en general hacen muy difícil que una medida de este tipo vaya a generar más empleo en Estados Unidos.

6. Desaceleración de la economía global. Cuando el comercio global se expande, la economía global también crece, y con menos inflación. Cuando el comercio global se contrae, la economía global también, y la inflación global sube.

7. Incremento más rápido en las tasas de interés, lo que implica menor inversión y menor creación de empleos

8. Apreciación del dólar: Los incrementos en los aranceles pueden ser compensados por las devaluaciones de las monedas de los países afectados. Lo que hace que contrarresten el incremento del arancel con menor precio relativo del producto.

9. El incremento de los aranceles en el acero, por ejemplo, puede llevar a las mismas autoridades, con los mismos fundamentos irracionales, a incrementar los aranceles en otras industrias como la automotriz, lo que puede detonar una cadena de nuevos aranceles en más y más industrias y los incrementos de los mismos en otros países hasta que los hechos hagan rectificar estas políticas o los electores tiren a los políticos que tomaron esas decisiones estúpidas, como las calificó un alto funcionario de China.

10. Impacto marginal en el enorme déficit comercial que tiene Estados Unidos con China. Las exportaciones de acero de China a Estados Unidos representan 3.3 por ciento de las exportaciones totales.

He aquí lo que puede pasar si dejamos que los gobiernos populistas y proteccionistas tomen las riendas de los gobiernos.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.