Opinión

Raja política
con Osorio Chong

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Miguel Ángel Osorio Chong. (ilustración)

Que legisladores del PAN y el PRD pidan la renuncia del secretario de Gobernación por la fuga del Chapo Guzmán, hay que entenderlo como una maniobra típica de grillos y, si nos ponemos más estrictos, de canallas.

Ninguno de los dos partidos, más Morena, tienen autoridad moral para pedir la renuncia de nadie por cuestiones de seguridad y de justicia.

Para nuestra desgracia tenemos una clase política enana, que en lugar de reformar la paupérrima justicia penal que hay en el país, prefiere el griterío que pide cabezas.

Desde el análisis político es legítimo plantear la recomposición del gabinete, como algo necesario para corregir el rumbo, pero hacerlo desde la impostura moral conque lo hacen los partidos, es un acto de cinismo.

Al PAN se le escapó el Chapo Guzmán desde un penal de alta seguridad, en Puente Grande, Jalisco, y nadie de ese equipo demandó la renuncia del entonces secretario de Gobernación, Santiago Creel, ni del comisionado de Seguridad, Adolfo Aguilar Zínser.

Tiempo después Creel fue precandidato presidencial del PAN, y Aguilar embajador en la ONU.

En la guerra contra las drogas no fueron capaces de aprehender al Chapo Guzmán, y sí, en cambio, dejaron una estela de 100 mil muertos y desaparecidos.

¿Esos son los que piden renuncias en el gabinete de seguridad?

Los perredistas levantan la voz para que se vaya Osorio Chong por la fuga del Chapo Guzmán, cuando fueron ellos los que orquestaron la protección de Julio César Godoy Toscano, hermano del gobernador de Michoacán y empleado de La Tuta.

Vergüenza debería darles pedir la renuncia del secretario de Gobernación, cuando sostuvieron a capa y espada a Leonel Godoy como gobernador de Michoacán, que tenía al narco en su gabinete y en la mesa familiar.

¿No fue Alejandro Encinas el que tuvo escondido a Julio César Godoy Toscano en su oficina de coordinador del PRD en San Lázaro, para que pudiera eludir la acción penal?

¿Ellos son los que piden la renuncia de Osorio Chong?

A los perredistas se les fugó, en mayo de 2005, Otto Herrera García, apodado El Ingeniero y El Profe. Este narcotraficante guatemalteco se les escapó del reclusorio sur, y era nada menos que el socio del Chapo Guzmán en Centroamérica.

Hay que tener muy poca vergüenza, como López Obrador, para reclamar renuncias por un fallo en seguridad, cuando él protegió a su jefe de Policía, Marcelo Ebrard, que dejó linchar a tres policías federales en Tláhuac, quemados vivos ante la presencia de granaderos capitalinos.

Fox ejerció sus facultades y quitó a Ebrard de la jefatura de la Policía, pero López Obrador lo reacomodó como secretario de Desarrollo Social y lo convirtió en su delfín para la jefatura de Gobierno.

Sí, es evidente que tienen que venir ajustes en el equipo gobernante para fortalecer el Estado y devolver credibilidad. Pero no para darle gusto a aves carroñeras sin autoridad moral para pedir la renuncia de nadie.

Twitter: @PabloHiriart

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