Opinión

Radiación y medicina


Los efectos patológicos del manejo de sustancias radioactivas como el radio se siguen presentando en la actualidad. En manos inexpertas la radioactividad puede causar daños.


El Radio y el Polonio se descubrieron en 1898. Debido a la excesiva radiactividad de los minerales y a la exposición a las radiaciones, sus descubridoras fallecieron: Marie Curie en 1934 y su hija Irene en 1956.

El Radio (Radium, símbolo Ra), es un elemento químico muy peligroso con un ámbito de radioactividad de 1,600 años. Su vida media es de 2,600 años. Su peso atómico, 226. La radioactividad del material decrece a una tasa de 1% cada 25 años.

En 1904 se pensó obtener un compuesto de radio que se pudiese utilizar en aplicaciones médicas. Se tenía la esperanza de la posible utilidad terapéutica del adiós, incluso en el tratamiento de enfermedades consideradas incurables. No olvidemos la relación que la radioactividad tiene con los rayos X. (Röntgen, 1895). Debido a su actividad, los isótopos radiactivos encontraron un uso extensivo en medicina en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades.

Sin embargo, como sucede en la actualidad, los efectos patológicos del manejo de equipos y sustancias radioactivas se hicieron patentes desde el principio. Asimismo, la dimensión biomédica de la radioactividad quedó firmemente establecida. Por ello, hacia 1904 (hace 110 años), la atención de los médicos franceses creció en relación al posible uso terapéutico del Radio y su poder analgésico.

Pronto se utilizaron sustancias radioactivas para el tratamiento de cánceres y se trataron tumores malignos o benignos por la capacidad energética-destructiva de esas sustancias. Se estableció por ello una nueva disciplina médica, la Radioterapia. (“Marie Curie y su tiempo”).

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