Opinión

Radiación personal

La cantidad de exposición a la radiación usualmente se expresa (aunque existen otras formas de medirla), con la unidad millirem (mrem).

En Estados Unidos una persona en promedio está expuesta a una dosis efectiva anual de radiación equivalente a 620 mrem, la cual implica exposición total del cuerpo a diversas fuentes de radiación.

Fuentes de radiación: cósmica, altitud SNM, agua, comida y aire; tratamientos, marcapasos, coronas y piezas dentales, viajes por aire, inspección en aeropuertos y oficinas, materiales de construcción y decoración, rocas, reloj luminoso, terminal de computadora, detector de humos, televisión, rayos X (dental: niños, 1 cada año); procedimientos médicos nucleares, instrumentos con batería de grafito (por la polución de las minas de grafito), sistema eléctrico del automóvil, aún del auto de batería (litio) y todo instrumento que tenga batería y monitor: celular, juegos, etcétera, generan radiación. (Se recomienda limitar su uso a niños menores de 12 años).

El cáncer es considerado el efecto primario más importante de una exposición a la radiación. El cáncer es el crecimiento sin control de células. Ordinariamente el proceso natural controla el crecimiento de las células en nuestro organismo y su reemplazo.

La radiación causa cambios en el ADN. Estos cambios se llaman mutaciones. Una mutación teratogénica resulta de la exposición de los fetos (niños no nacidos), a la radiación. Los fetos son altamente sensibles a la radiación. Estudios realizados en Estados Unidos indican que los fetos son más sensibles entre la semanas ocho a quince después de la concepción. De alguna forma permanecen menos sensibles a ella entre las seis y veintiocho semanas de edad.

Si mil fetos, entre 8 y 15 semanas fueran expuestos a 1 rem de radiación, cuatro fetos nacerían con retraso mental. Lo sano es limitar la exposición personal a 100 mrem anuales, protegiéndose de todas las fuentes de emisión.

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