Opinión

Rabieta de Slim en Europa


 
Cuántos recursos, cuánto entusiasmo, cuánta ilusión desgastada de parte de Carlos Slim y sus estrategas Daniel Hajj y Carlos García Moreno desde el primer semestre del año pasado, cuando visualizaron y materializaron una serie de movimientos quirúrgicos para que América Móvil ingresara con el pie derecho al mercado europeo a través de la compra de fragmentos de la empresa holandesa KPN.
 
 
Fueron episodios constantes que se calificaron de estratégicos.
 
La película es compleja: el empresario más importante del país tenía dinero suficiente desde 2011 para intentar conquistar Europa.
 
 
Encontró el vehículo adecuado, KPN, una empresa con presencia sólida en una zona clave de Europa que tenía necesidades de capital.
 
 
Llegado el acuerdo, Slim invirtió alrededor de 4,000 millones de dólares en apuntalarla, y suscribió un acuerdo para limitar futuras compras de capital, a fin de dar tiempo a que la alianza madurase.
 
 
Pues bien, todo parece indicar que maduró a través de una especie de traición, o algo que se le parece, ¿Por qué?
 
 
Porque los holandeses decidieron tocar la puerta de la rival de Slim, la española Telefónica, y venderle una filial que tenían en Alemania que se estaba volviendo obsoleta por las pobres frecuencias con las que podría operar y porque la competencia —entre ellas Telefónica— había trabajado duro en los últimos años, erosionando su marca (O2) y su presencia en ese mercado.
 
Vaya, la cosa es así: Te vendo un pedacito de mi negocio y luego voy con el vecino y le vendo otro, sin tu aprobación y en contra del espíritu inicial con el que habíamos acordado la venta inicial y la búsqueda de opciones. ¿Negocios? Sí. ¿Chicanada? También.
 
Slim tiene razón en hacer una rabieta. Fuerte. Bien plantada. Prácticamente ayer todo mundo daba una alta probabilidad a la idea de que Slim se irá por la línea dura a lo largo de las siguientes semanas: acumulando más acciones de KPN y luego lanzando una oferta pública hostil para adquirirla en su totalidad.
 
Si no quisieron a la buena…
 
Que Slim tenga que comprar KPN parece ahora una operación obligada si es que ha de responder en Europa a Telefónica. Los españoles no están haciendo mal trabajo aquí, así que debe responder en su territorio.
 
 
 
Twitter: @SOYCarlosMota