Opinión

Quieren intimidar a Mancera

Dicen que en política las casualidades no existen.

Lo anterior viene a cuento porque la emboscada contra Miguel Ángel Mancera en un acto de la Comisión de Derechos del Distrito Federal se da justo cuando el jefe de Gobierno tiene en sus manos el futuro político de Marcelo Ebrard por la Línea 12 del Metro.

Lo ocurrido el jueves bien pudo ser un acto de intimidación hacia Mancera por parte de un grupo político que tiene sus manos metidas en un “error” de varios miles de millones de pesos con cargo al presupuesto de los capitalinos.

El grupo político de Bejarano, cercano a Ebrard, de gran influencia en la Comisión de Derechos Humanos del DF, está incómodo porque al exjefe de Gobierno se le señala como responsable político de la estafa con la Línea 12.

La emboscada contra Mancera en el informe de la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del DF, Perla Gómez, fue montada por la propia funcionaria.

Fue ella quien invitó a los “anarquistas” al evento donde hablaría Mancera, quien al verlos le preguntó a Perla Gómez de qué se trataba.

“No te preocupes, son amigos”, le contestó la presidenta de la Comisión, y comenzó el evento que debió terminar abruptamente cuando los amigos de Perla Gómez comenzaron a increpar a Mancera, lo acusaron de represor y hasta una botella le aventaron.

El caso es que la presidenta de la Comisión es una conocida activista política, y llevó a los anarquistas a su evento.

¿En qué cabeza cabe invitar a vándalos violentos, que apenas el 10 de junio golpearon hasta hospitalizar a reporteros gráficos que cubrían una marcha?

Cabe en la cabeza de una persona que quiere debilitar al jefe de Gobierno, cuándo debe tomar una decisión importante acerca de qué hacer con Ebrard y funcionarios de la administración anterior de la capital.

La agresión a Mancera, emboscado por la presidenta de la CDHDF, coincide con el informe final de Systra, la empresa francesa contratada para determinar qué falló en la Línea 12 del Metro.

El informe no da nombres, pero da la causa de toda la crisis de la Línea 12, y la responsabilidad política apunta en forma directa hacia Marcelo Ebrard, y la culpabilidad jurídica se enfoca a dos altos funcionarios del gobierno pasado.

¿Coincidencia entre un evento y otro?

Puede ser. Pero el mensaje a Mancera con la emboscada del jueves es que se encuentra acotado, y que en cualquier evento lo pueden atacar de manera personal, inclusive violenta.

Que no se meta para lo hondo, pues.

La conclusión a que llegó Systra es que las ruedas de los trenes no sirven para los rieles de la Línea 12 del Metro.

En ese “error” quedaron bailando 18 mil millones de pesos que costó el arrendamiento de los trenes, y 23 mil millones que se gastaron en construir vías no aptas para esos trenes.

Las ruedas de los trenes son para suburbanos europeos, y las vías se construyeron con estándares americanos, para Metro.

En los próximos días conoceremos el desenlace de ese atraco, y no sería extraño que se multipliquen las presiones contra Mancera, quien representa los intereses de la ciudad y de sus habitantes.

Hay muchos millones de pesos de por medio. Cuidado.