Opinión

¿Quiere hacerse rico en poco tiempo? ¿Para qué?

Ganar mucho dinero es el sueño de todos los mortales y por eso tienen éxito los libros que ofrecen las “recetas mágicas” para hacerse rico en poco tiempo. La verdad es que si fueran tan efectivos hubiera más millonarios, cosa que no sucede. Fuera de sacarse la lotería o recibir alguna fortuna como herencia, los mayores ingresos provienen de un gran esfuerzo y una pregunta obvia es si se está dispuesto a ello.

Hay quienes toman el “camino fácil” y el sacrificio es enorme porque llegan a sobrepasar la línea de la legalidad siguiendo el viejo dicho popular: “el que no tranza, no avanza”, y termina en una situación peor a la original. Otros, bajo un esquema honesto y con el solo propósito de elevar las cuentas bancarias, trabajan tan arduamente que terminan sin familia y sin salud; por eso, habría de cuestionarse también sobre el ¿Para qué?

Aquí bien se podría aplicar la frase célebre de la película de Rocky “no pain no gain”, pues si la meta es acumular riqueza, implica laborar sin parar, disponer de tiempo y ahorrar, dejando atrás el consumo. Todo esto, sin la seguridad de que se logre el cometido. Por eso es importante tener muy bien establecidas las metas personales y familiares con la finalidad de evitar arrepentimientos.

El otro punto de referencia son los riesgos a incurrir a lo largo del camino, al quedar claro que las grandes sumas son muy difíciles de obtener con sólo trabajo. Regularmente se debe de entrar al emprendimiento de algún negocio o en inversiones que ofrezcan mayores rendimientos a lo cotidiano, lo cual conlleva incertidumbre y la posibilidad de perder.

Un exitoso emprendedor me decía en una ocasión que “para pegarle a un negocio, tuviste que haber quebrado unas 7 veces”; quien sabe si sea una exageración, pero es cierto que las personas con este tipo de éxitos son más resistentes al fracaso; no se desaniman y lo siguen intentando.

Al final del camino es una decisión válida fijarse una meta de esta naturaleza y si me permite la sugerencia, habría que buscar la “ecología” sobre las implicaciones. Es decir, que quienes estén a su lado también estén conscientes del esfuerzo y de los posibles logros. Más aún, si ya va avanzando en ese terreno, es fundamental aprender a administrar la riqueza y que se transmita con responsabilidad a las siguientes generaciones.

Twitter: @finanzasparami