Opinión

¿Quiénes son mejores que los bancos y en qué?

 
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Pesos

Fueron creadas hace unos años con esa finalidad: ser de cierta forma unos bancos pequeños para atender a la población de menores recursos. Pero en el tiempo las Sociedades Financieras Populares (Sofipos) han dejado claro las grandes diferencias que hoy tienen con la gran banca comercial mexicana.

Por un lado se han convertido en un vehículo claro para fomentar la inclusión financiera y fortalecer las finanzas populares, dado el perfil de clientes que hoy atienden, ubicados principalmente en la llamada base de la pirámide. Son más de tres millones 600 mil mexicanos que han confiado sus ahorros en esta figura y han visto también crecer su patrimonio vía el crédito que, otras figuras como la banca, no les otorga porque simplemente no están bancarizados o no forman parte del nicho que atienden.

En la pasada Convención Nacional de la Asociación Mexicana de Sociedades Financieras Populares (Amsofipo), especialistas del sector y autoridades coincidieron en que dado el perfil que tienen estas intermediarias pueden ser el camino más adecuado para fomentar el ahorro entre la población de menores ingresos.

Esto, porque los datos son más que claros. La misma Comisión Nacional Bancaria y de Valores reconoció que dan mejores rendimientos, incluso que los bancos, y Guillermo Colín, presidente de la Amsofipo lo confirma. Todos los servicios de ahorro dan rendimientos reales, es decir, la Ganancia Anual Total (GAT) es positiva en todo este sector, lo que quizá es hoy sólo aprovechado por un segmento de la población.

Para aquellas personas que hoy tienen en el banco su dinero en cuentas de depósito o de ahorro con cantidades menores y que tienen una alta aversión al riesgo, quizá no sea una mala idea voltear a ver estas figuras y ahorrar hasta el monto que las Sofipos protegen.

Son 45 Sofipos en el mercado, y más de la mitad forma parte de la Asociación que dirige Colín con Miriam Chávez, quienes han logrado, de la mano de las autoridades, ir modernizando al sector y haciendo que crezca más.

Sin embargo, como decía al principio, están lejos de querer ser bancos, ya que su misión, aseguran, es otra: el dar servicio casi personalizado, lo cual sí se puede. Un ejemplo es que hay Sofipos que operan en la Central de Abastos de las dos de la mañana a las 12 del día, hora de mayor actividad en uno de los centros de distribución de alimentos más grande de América Latina.

También han ido poco a poco ganando terreno en nóminas, e incluso lograron desbancar a los dos principales bancos en el refinanciamiento de esos créditos en una empresa muy apetecible para cualquiera, como es Bimbo. Ahí, una de estas figuras daba el servicio a las tres de la mañana, horarios en ambos casos que para un banco es mucho más complicado atender.

Aunque en la parte de la captación tradicional, este sector se encuentra aún más concentrado que los otros, dado que 46 por ciento de la captación tradicional pertenece a una sola sociedad, en la que otras Sofipos han tenido poco avance.

Con presencia en mil 629 municipios y el hecho de que ya empezaron operaciones con los primeros corresponsales, tan importantes como Oxxo, no es de extrañar que estas figuras que hoy no representan un riesgo sistémico por su participación en el sistema financiero, sí representen una opción para millones de mexicanos que buscan otro tipo de atención. Por lo pronto, la moneda está en el aire.

Twitter: @JLeyvaReus

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