Opinión

¿Quiénes son los enemigos de los árabes?

10 noviembre 2014 5:0

Los repetidos conflictos entre árabes e israelíes se remontan al final del siglo XIX cuando en el primer Congreso Sionista de Basilea, Suiza (1897), se establecen las bases “de un movimiento de liberación nacional del pueblo judío, con el fin de crear un Estado judío autónomo” y con las primeras oleadas de inmigrantes judíos europeos, que en forma organizada, empezaron a colonizar Israel al inicio del siglo XX. Asimismo, en 1922 el Consejo de la Liga de las Naciones, antecedente de la ONU, otorgó el mandato sobre Palestina al gobierno británico, “reconociendo la conexión histórica del pueblo judío con Palestina y fijando las bases para facilitar la reconstrucción de su hogar nacional en ese país”.

Los esfuerzos de la comunidad judía por el retorno a Israel enfrentaron por décadas el nacionalismo extremista de los árabes quienes de manera sistemática atacaron a la población judía de Israel. Solo Suleiman Al Assad, abuelo del actual presidente de Siria, Bashar Al Assad, en 1936 dirigió una carta conjunta con cinco personajes aluitas, secta musulmana a la que pertenecía, a Leon Blum, presidente del Consejo Francés, en la que expresaron su opinión sobre el Hogar Nacional Judío en Palestina, diciendo que “las condiciones de los judíos en Palestina es la más evidente manifestación de la violencia de la política de cara a los que no pertenecen al estilo de la religión del Profeta; esos buenos judíos contribuyen a la evolución de la sociedad árabe y a la paz, invirtiendo dinero, estableciendo la prosperidad en Palestina sin el pecado de la violencia; sin embargo, los musulmanes declaran su Guerra Santa y no dudan en masacrar a sus esposas e hijos”.

Ante la incapacidad de Gran Bretaña de conciliar los intereses de árabes y judíos, en la Asamblea General de las Naciones Unidas del 29 de noviembre de 1947, se decidió adoptar una Resolución (la número 181) para crear dos estados, uno judío y otro palestino; empero, los árabes se negaron a reconocer al Estado Judío y optaron por la guerra. Así, cuando el 14 de mayo de 1948 nació el Estado de Israel, como resultado de esa Resolución, los ejércitos de Egipto, Jordania, Siria, Líbano e Irak y un contingente de Arabia Saudita, atacaron a Israel para “lanzar a los judíos al mar”, consigna que hoy día el presidente de Irán ha modificado por “borrar a Israel del Mapa”. Cabe destacar que los atacantes de Israel solicitaron a los habitantes no judíos de la zona “abandonar sus hogares con la certeza de que en unos cuantos días regresarían, tras la derrota israelí”. Después de quince meses de guerra, Israel firmó un Acuerdo de armisticio, de manera que el territorio del Estado Palestino que debería fundarse, quedó en manos de Egipto (la Franja de Gaza) y Jordania (la margen Occidental de Jordania y la parte Oriental de Jerusalén). Tras la guerra de Israel con sus vecinos árabes en 1967, este último recuperó la Franja de Gaza, que devolvió unilateralmente a Egipto en el 2005.

A partir de la creación del Estado de Israel, se han suscitado varias guerras entre árabes e israelíes en las que no sólo se confrontaron los intereses de ambos, sino que, de manera creciente se involucraron intereses geopolíticos de las grandes potencias y de diferentes naciones del Medio Oriente, particularmente de Irán, que busca expandir su filosofía radical islámica en el mundo. En el entorno de violencia que han creado los fundamentalistas islámicos, al que no se vislumbra, por ahora, su fin, han surgido voces de protesta en los países árabes que cuestionan el devenir histórico de sus pueblos, no sólo por los enfrentamientos bélicos con terceras naciones, también por la sucesión de revueltas internas y golpes de Estado que se disputan el poder por el poder entre hermanos de sangre.

En este marco, AbdulaTeef Al-Mulhim, (AAM) editorialista del periódico Arab News, que se publica en Arabia Saudita, se pregunta ¿cuál ha sido el costo real para el mundo árabe por no reconocer a Israel en 1948 y por qué los estados árabes no gastan sus recursos en educación, salud e infraestructura en lugar de guerras? Aunque la pregunta más difícil que ningún árabe quiere oír es si Israel es el verdadero enemigo de los árabes, AAM señala que decidió escribir un artículo sobre el tema después de ver fotos y reportajes sobre un niño muerto de hambre en Yemen; un antiguo mercado en aleppo quemado en Siria, el subdesarrollo del Sinai en Egipto, carros bomba en Irak y los edificios destruidos en Libia. Las fotos y reportajes fueron mostrados en la red de Al-Arabiya, el medio de comunicación más visto y respetado en el Medio Oriente. Lo que es común en todo lo que vi, es que la destrucción y las atrocidades no eran hechas por un enemigo extranjero. El hambre; los asesinatos y la destrucción son causados por las mismas manos que supuestamente protegen y construyen la unidad de esas naciones; de aquí que cabe preguntarse ¿quién es el enemigo real del mundo árabe? Los árabes han desperdiciado miles de millones de dólares y perdido decenas de miles de vidas inocentes luchando contra Israel, al cual consideran su enemigo jurado, cuya existencia nunca reconocieron. El mundo árabe tiene muchos enemigos e Israel debería estar al final de la lista; su enemigo verdadero son la corrupción, la falta de educación, de salud, de libertad, de respeto por las vidas humanas. Los dictadores árabes han utilizado el conflicto árabe-israelí para oprimir a sus pueblos, sus atrocidades son peores que todas las guerras árabes-israelíes a gran escala.

AAM señala que los árabes no han admitido sus derrotas en las guerras que han librado contra Israel, no ganaron nada y cientos de miles de palestinos se volvieron refugiados. Con la primavera árabe, el mundo árabe no tiene tiempo para los refugiados palestinos, porque muchos árabes son ellos mismos ahora refugiados y están bajo ataques constantes de sus propias fuerzas. Si los estados árabes están en desorden, entonces ¿qué pasó con Israel su enemigo jurado? Muchos palestinos ignoran que la expectativa de vida de los palestinos que viven en Israel es mayor que la de los estados árabes y que disfrutan de más libertad política. Para AAM llegó el momento de detener el odio y las guerras y comenzar a crear mejores condiciones de vida para las futuras generaciones árabes.