Opinión

¿Quién va a detener
a +Kota?

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+kota

En 2007 escribí en mi columna que no me agradaba la forma en la que la franquicia de +Kota crecía, sobre todo por el formato de comercialización de los animales: “En pequeñas jaulas, muchas veces que miden menos de un metro cuadrado (…) Apenas pueden moverse.

El ejercicio es sumamente cruel: perros, gatos, conejos, patos y aves que manifiestan un desánimo enorme por estar encerrados en una minúscula jaula todo el día. Es cruel. Desalmado. Pero legal.”

Ocho años después las cosas no sólo no han cambiado. Las inhumanas jaulitas donde viven los cachorros siguen ahí. ¿Dónde ha estado metida la Profepa todos estos años? ¿A todo mundo le parece normal que decenas de aves vivan entre paredes de cristal? ¿Ese es el modelo de comercialización que el México del Siglo XXI pondrá como ejemplo ante el mundo? Un país con aves exóticas en jaulitas pero donde todo se arregla con un logotipo bonito que se ve lindo. ¿Aplausos?

Se acabó. La crisis de +Kota por el maltrato cruel de sus empleados a un par de perros y a un roedor debería encender focos rojos en la oficina de Guillermo Haro, el titular de Profepa, para ejercer una acción de supervisión mayúscula en toda esa cadena de tiendas de animales (su antecesor se fue de diputado pluri en las recientes elecciones). Una multa ejemplar sería lo mínimo aceptable, pero es deseable una auditoría integral y una acción correctiva de envergadura mayor para reparar el daño.

Es particularmente increíble que la empresa +Kota se haya manifestado como lo hizo con este episodio: despidiendo a los empleados y demandándolos, pero no asumiendo en ningún momento que se trataba de gente que llevaba su camiseta puesta. En su reacción, +Kota dejó ver que sus empleados son “otros” individuos que cometieron un error, casi casi ajenos a la empresa, cuando en realidad la firma es corresponsable por permitir que existan estos abusos intramuros.

Gracias a que las redes sociales viralizaron el funesto episodio del maltrato al chihuahua nos enteramos de lo que ahí puede llegar a ocurrir; pero ¿y lo que no ha sido grabado? ¿Damos por bueno que todo lo que no hemos mirado opera bajo la filosofía y compromiso a favor del bienestar animal? ¿Cómo serán las noches para un animal dentro de una pequeña jaula desde las 8:00 pm hasta las 11:00 am del día siguiente, cuando llega el empleado a querer venderlo?

+Kota dijo recientemente que abrirá 50 tiendas más este año. La inversión por franquicia ronda el millón de pesos. ¿A alguien le importan los animales en este modelo de negocio? A todas luces este es un negocio jugoso, donde lo único que ha quedado claro es que el bienestar del animal es, en el mejor de los casos, una buena herramienta de mercadotecnia.

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