Opinión

¿Quién será?

 
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Aurelio Nuño, secretario de Educación Pública. (Cuartoscuro)

Gilga ha leído una cantidad exuberante de comentarios sobre los cambios que el presidente Peña ha realizado en su gabinete. Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gamés ha encontrado de todo, desde la sopa de fideo del perfil endogámico, hasta el chile relleno (no empiecen) del hombre de experiencia, los frijoles del análisis en profundidad. Como sea, para Gil parece clara la candidata que empoderará en 2018: Rosario Robles. Obvio. ¿Lo dudan? Pequeño problema: el amor, que todo lo descompone. Saltar el amor, esa es la cuestión. ¿Por qué Gil oye a lo lejos risas sardónicas? ¿No quieren a Rosario? Allá ustedes.

Gamés no tiene la menor duda de que el caballo negro, bueno, caballito, para convertirse en un precandidato de fuste y fiesta es Virgilio Andrade. Hombre de férreas ideas, si las hay; hombre de fortaleza y vigor como pocos en la vida pública. Virgilio for president! Cuando Gil vio al gordito de la SEP saludar y despedirse con una sonrisa capaz de conmover a un criminal lombrosinano, Gilga lo supo: ese gordito es el arma secreta de Peña. Si la cosa se pone fea a la hora de elegir a un precandidato independiente a la presidencia, el gordito entra como una ráfaga de aire fresco y ¿cómo lo ven? Sin albur. A Gil, el gordito le parece un político de fuste y fusta, fasto y festo.

Lotería
El joven prometedor, la señora enamorada, la muchacha sin experiencia, el gordito invisible, el queretano feliz, el pariente turístico, el multisecretario: ¡loteriía! Gil ha quedado rezagado y no ha visto en estos cambios movimientos sustanciales, aún cuando los conocedores han visto en los movimientos cambios medulares (la palabra medular es importante). Bien, salvo la llegada de Nuño y Meade, los nombramientos que los acompañan parecen inocuos. Salvo la locura de nombrar a Claudia Ruiz Massieu secretaria de Relaciones Exteriores. Cada quién, cuando tenga que hablar con personajes fundamentales de la Casa Blanca, a ver qué dice y cómo lo dice. Si México presentó a Luis Ernesto Derbez, lo de Ruiz Massieu puede ser un juego, y jugo de niños.

Los cambios de Peña le parecen a Gil como esos momentos en los cuales se dice: haremos grandes cambios en la casa y acto seguido se mueve un florero de un lugar a otro y un cenicero desaparece porque en la familia ya no se fuma. ¿O piensan ustedes de verdad que Enrique de la Madrid, José Calzada y Rafael Pacchiano son muros de carga en la casa presidencial?

Puntero
Gil propone esta fórmula desprendida del clásico: los cinco candidatos del PRI a la presidencia son tres: Luis Videgaray. Piénsenlo bien amigos columnistas, medítenlo, anden. Videgaray es el único que tiene en el gabinete a dos incondicionales: Nuño y Meade (cuando Gil escribe como columnista con información tan veraz que resulta falsa, se le hiela la hiel, así: hiela la hiel).

Ahora mal: cuando el dólar llegue a 18 pesos con cincuenta centavos el precandidato Videgaray pasará a mejor vida política: cursos en el extranjero, consultorías, un libro con su importantísima experiencia, en fon, cosas muy importantes. Pero si la economía repunta unos centímetros, o incluso si no empeora, Videgaray pinta y pinta bien. Y siempre queda Osorio Chong, nomás faltaba, y Beltrones, que no pudo venir a esta página del fondo porque se quedó tomándose fotografías con unas viejitas de Zingapecuaro.

Gil le recuerda a la lectora y el lector: no basta con la posibilidad de obtener una precandidatura, hace falta lo mero principal: ganar la elección. ¿Ustedes creen que Meade pudiera ganar una elección ante Liópez? ¿Qué Nuño se impondría a una candidata panista como Margarita Zavala? Todo es muy raro, caracho.

Gilga les recuerda que vendrán huevas golondrinas (oh, caracho, a cualquiera se le va una palabreja). Según esto que la lectora y el lector acaban de leer en esta página del fondo, no hay más candidatos del PRI a la presidencia de la República. ¿Falta alguien? ¿Giovanni Dos Santos, el Tecatito, Layín? Ustedes dirán.

La máxima de Anatole France espetó dentro del ático de las frases célebres: “No perdamos nada del pasado. Sólo con el pasado se forma el porvenir”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

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