Opinión

¿Quién podrá defendernos?

 

El mensaje esquizofrénico del gobierno federal ante el desastre ecológico en Sonora por Grupo México, y ahora en el estado de Nuevo León la derrama al río San Juan gracias a Pemex, me lleva a pensar que son absolutamente incompetentes ante emergencias ecológicas o simple y llanamente entre sus prioridades políticas está proteger a toda costa industrias contaminantes.

Los comentarios del secretario de Medio Ambiente, Juan José Guerra Abud, reflejan esta esquizofrenia. El titular de la Semarnat pide con preocupación en una conferencia “no satanizar a la minería”, ya que “la mayoría de las empresas de esta industria operan respetando las normas ambientales” y que proporcionan muchos beneficios y empleos.

Si estos comentarios los pronunciara el secretario de Economía, uno entendería. Pero que provengan del secretario encargado de proteger el Medio Ambiente, está completamente fuera de lugar y crea una enorme sospecha de las verdaderas prioridades del secretario Guerra Abud.

No podían ser más desafortunados sus comentarios ya que después del desastre ocurrido en el río Sonora, donde –recordemos– el derrame del material tóxico ha dejado el agua de los río Sonora y Bacanuchi inadecuada para el consumo humano y animal, hay gente con lesiones por haber entrado en contacto con el agua contaminada y la fauna local está muriendo y los niños no han podido iniciar clases.

¿Soy injusta con el secretario? No

En menos de dos semanas de este desastre ambiental en el río Sonora, tres vagones de un tren perteneciente a Grupo México que transportaban 240 toneladas de ácido sulfúrico se descarriló a 70 kilómetros de Nogales y casi contamina otro río ¡Nada más y nada menos que en Sonora!

No olvidemos que el 19 de febrero de 2006 ocurrió el desastre minero de Pasta de Conchos y que las minas eran operadas por Grupo México, donde una explosión de gas metano dejó atrapados a 65 mineros
–padres de familia, hijos y hermanos.

También hay que revisar el desplegado de Grupo México la semana pasada donde subraya cómo Buenavista del Cobre, la subsidiaria que contaminó con 40 mil metros cúbicos de substancias tóxicas como el sulfato de cobre acidulado, genera “nueve mil empleos directos” y “derrama económica en la zona de mil 100 millones de dólares anuales”. Esto se puede interpretar como un claro mensaje de la empresa ante una declaratoria de la Comisión Permanente de que había que considerar revocar la concesión de la minera. El desplegado también se puede interpretar como una amenaza…”se meten con nosotros y las consecuencias para la economía local serían catastróficas” nos quiso decir Grupo México.

Pero la responsabilidad del secretario de Medio Ambiente no es defender empresas, especialmente empresas que contaminan y afectan la salud de los mexicanos.

Comentarios condenatorios de la crisis y la negligencia de Grupo México se han escuchado de otros funcionarios, de la Conagua y de la Procuraduría Federal de la Protección al Medio Ambiente. De hecho empiezan las protestas en algunas partes de Sonora, incluyendo miembros del sindicato de mineros que bloquean acceso a la mina, asegurando que el desastre podía haberse evitado.

Pero el secretario, preocupado de que los medios de comunicación, legisladores y el público estemos criminalizando a la industria minera, sintió que era su responsabilidad defenderlos. ¡Vaya!

¿Alguien ha escuchado alguna declaración contundente de preocupación o de urgencia por parte del gobierno federal ante la fuga de petróleo crudo que se registró al sureste de la refinería de Pemex de Cadereyta, contaminando el río San Juan?

La población fue afectada y la Conagua expresó preocupación. ¿Pero no debería el secretario expresar públicamente y de manera contundente su rechazo y ofrecer investigar y asegurar que se castigue a la empresa contaminante, no importa que sea Pemex? ¿O acaso también estamos siendo injustos y tendría que venir el secretario de la Semarnat a expresar su preocupación por de la criminalización del sector petrolero?

Sugiero que la Semarnat, la Conagua y la Procuraduría del Medio Ambiente despierten ante la realidad de abrir el país a más empresas mineras y energéticas extranjeras y mexicanas, porque seguramente tendrán mucho más trabajo. Ojalá que ahora sí tengan claridad sobre a quién están defendiendo.

Twitter: @Amsalazar