Opinión

¿Quién mal aconsejó al Papa?

 
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Papa Francisco reza un Padrenuestro. (@ConElPapa)

En el semanario Desde la Fe que publica la Arquidiócesis de México, el principal instrumento de comunicación –con frecuencia, política– que hace la oficina del cardenal Norberto Rivera, aparece un editorial titulado 'Un episcopado a la altura', donde hace una 'reinterpretación' del mensaje del papa Francisco.

Con sorpresa para fieles y lectores, el semanario pretende otorgarle un sentido distinto a las palabras del Papa en su reunión con los obispos mexicanos del pasado 13 de febrero.

En su firme discurso en la Catedral Metropolitana el Papa hizo enfáticos señalamientos acerca del estilo, el perfil y la vocación de los pastores de la Iglesia católica en México. Habló de pastores cercanos a los fieles y a la problemática social que enfrentan, pastores involucrados con sus comunidades, no lejanos y distantes “príncipes” de una Iglesia carente de contenido y significado.

Hacia el final del discurso, Francisco se salió del texto según sus propias palabras: “esto no está en el texto, pero me sale ahora del corazón: si tienen que pelearse, peleen como hombres, cara a cara…”, que fue leído e interpretado como un enérgico llamado del Pontífice a la conservación de un episcopado unido en la oración, pero también transparente, honesto, directo.

Ahora nos dicen Desde la Fe que el significado de las palabras del Papa es otro: “la frase debe entenderse como la solícita urgencia para actuar con audacia evangélica ante las propuestas alienantes que quieren arrinconar a la Iglesia”.

¿De dónde salió esto? ¿Quién le dio esta interpretación?

El mensaje televisado en red nacional fue visto y escuchado por una numerosa cantidad de televidentes. No he hablado con todos, pero muchos coinciden en afirmar la misma interpretación: el Papa le hablaba a los obispos mexicanos ahí reunidos, les dirigía un mensaje frontal y directo, con total claridad.

Resulta incomprensible, ridículo, vergonzoso incluso, que en el semanario de la Arquidiócesis de México pretendan reorientar las palabras del Papa. La misma editorial concluye con la sospechosa búsqueda de culpables: “¿o será que las palabras improvisadas del Santo Padre responderían a un mal consejo de alguien cercano a él? ¿Quién mal aconsejó al Papa?” remata con cinismo superlativo.

¿Es acaso que el Papa es incapaz de formar sus propios juicios y opiniones de sus pastores en México? ¿A quién quiere echarle la culpa el cardenal Rivera: al nuncio Christophe Pierre, al cardenal Suárez Inda de Morelia, a monseñor Lira, secretario de la CEM y organizador de la gira?

Para nadie es un secreto la distancia y la inexistente sintonía entre el mensaje y el estilo pastoral de Francisco, y el de su excelencia, el cardenal Rivera, arzobispo primado de México.

¿Acaso piensa el cardenal y sus oficiosos comunicadores que no estaba enterado el Papa de las cartas públicas y disonantes intercambiadas en semanas previas a la visita entre los cardenales Suárez Inda y Rivera? ¿Cómo puede hablar Desde la Fe de un episcopado unido?

Desde Roma, el Vatican Insider, una publicación romana que sigue las actividades del Papa y de la Iglesia pero que no es un órgano oficial del Vaticano, el señor Andrea Tornielli escribe acerca de esta misma editorial en Desde la Fe, donde se pregunta por qué el cardenal mexicano pretende desviar la atención en torno al mensaje del Papa, y señala incluso un enojo y una molestia de Norberto Rivera por lo expresado por el Pontífice. Nuevamente Desde la Fe el director de comunicación social de la Arquidiócesis Primada de México, presbítero Hugo Valdemar, le responde al señor Torrieli, que el semanario no es la voz oficial de la Arquidiócesis de México, ni de su arzobispo. El responsable de dichas posturas es “su servidor” y no el arzobispo.

Curioso, inusual, que un director de comunicación social y vocero de la Arquidiócesis tenga opiniones propias tan frontales al Papa, cuando un vocero es –por definición– la voz de una institución o persona, en este caso, de su jefe, el cardenal y arzobispo Norberto Rivera.

Flaco favor le hace el oficioso 'comunicador' al arzobispo, al externar posiciones tan controversiales y polémicas, cuando son a título personal –dice él– y no de su jefe. ¿De verdad piensan que nos engañan? Todo esto, claro, por lo de la transparencia y el hablar como hombres, frente a frente, que tanto gusta al cardenal.

Twitter: @LKourchenko

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