Opinión

¿Quién da más o, mejor dicho, menos?

El Banco de México (Banxico) ya le puso números, pero la Secretaría de Hacienda no ha querido hacer un pronóstico. No se trata de una apuesta, sino de la previsión de crecimiento del PIB para el segundo trimestre del año.

El dato oficial lo publicará el Inegi mañana a primera hora.
Por lo pronto, el Banxico estimó un crecimiento de 1.3 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior. Ese dato se compara con una expansión de 1.8 por ciento en el primer trimestre.

En su informe trimestral de abril-junio de 2014, explica que la cifra “se encuentra afectada a la baja” por el hecho de que en este año la Semana Santa tuvo lugar en abril, mientras que en 2013 ocurrió en marzo.

Pero si se quita el efecto calendario de la Semana Santa, que implicó menos días laborables, el banco central prevé un aumento trimestral desestacionalizado del PIB de 0.9 por ciento.

Ese dato es mayor que el crecimiento registrado en el trimestre previo, el primero de 2014, de 0.3 por ciento. Las cifras anteriores tienen una doble lectura:

Una, sin el efecto estacional, es que la economía mexicana está recuperándose y que en el segundo trimestre tuvo un mayor dinamismo que el reportado en los tres meses previos.

Otra, con cifras originales, es que en el periodo abril-junio la actividad económica del país se desaceleró respecto al primer trimestre del año.
Así, el promedio de crecimiento del primer semestre sería de sólo 1.6 por ciento.

Sin embargo, hace prácticamente inviable la previsión de Hacienda para todo el año, de un avance de 2.7 por ciento.

Hacienda ya había formalizado las fechas en que podría modificar sus pronósticos de crecimiento durante este año.

Las fechas son los días en que el Inegi publica los datos correspondientes al PIB de un trimestre.

La primera revisión fue el 23 de mayo, cuando redujo su estimación de crecimiento para 2014 de 3.9 a 2.7 por ciento. La segunda fecha es mañana, cuando nuevamente podría revisar su pronóstico de crecimiento a la baja.

El Banxico ya lo hizo la semana pasada, cuando ajustó su previsión de un promedio de 2.8 por ciento a uno de 2.4 por ciento.

La actividad económica del país sí está creciendo, pero lo hace a un ritmo débil.

La expectativa es que se acelerará en lo que resta del año y que crecerá más que en la primera mitad, cuando “tocó fondo”.

Aun así, para crecer al ritmo estimado por Hacienda, el PIB tendría que repuntar alrededor de 4.0 por ciento en el segundo semestre, lo que se ve difícil de lograr dada la lenta recuperación de la economía.

La estimación oficial de crecimiento del PIB para 2014 es prácticamente insostenible.

El pronóstico del consenso de analistas del mercado está más bien cerca de 2.5 por ciento e incluso abajo de esa tasa.

Mañana temprano sabremos si Hacienda mantiene su expectativa o la recorta a una cifra alineada a la de los analistas privados y organismos internacionales.

Twitter: @VictorPiz