Opinión

Querido Santa Claus:

Hace tiempo que no te escribo, mi querido Santa, y por eso te reenvío esta carta que envié hace algunos años. La realidad es que sigo sin saber a quién más escribir para expresar mi preocupación, mi desesperación y sobre todo indignación por lo que está sucediendo en México.

La verdad es que la mayoría de los mexicanos nos portamos muy bien este año, con excepción de un pequeño número de criminales que tienen en jaque al país y los políticos corruptos que no dejan de robar. Por eso te escribo, mi queridísimo gordis, para que nos concedas nuestros deseos navideños de este año: Te pedimos que esta Navidad nos amanezcan líderes que tengan la capacidad de enfrentar los grandes retos que afectan a México. ¿Es mucho pedir?

Creo que nos podríamos preguntar, ¿cuántos de nuestros líderes políticos, sociales, empresariales y religiosos pueden describirnos qué tipo de liderazgo buscan ejercer? ¿Cuántos han analizado cómo deben de cambiar su comportamiento como líder en una situación de crisis? Tal vez deberíamos hacerles preguntas más básicas a nuestros estimados líderes. ¿Han estudiado el tema de liderazgo?

Probablemente en todos los libros sobre liderazgo y en muchas de las biografías de los grandes políticos de la historia, lo que se subraya es la importancia de tener una visión. Cuando hablamos de visión, en su acepción más simple, nos referimos un plan de acción que incluye objetivos y los pasos para cumplir con esos objetivos. Para un líder moderno, los objetivos deberían incluir una serie de actividades cuya finalidad sea buscar una mejor calidad de vida para las personas que gobierna o que representa. La visión es el mapa que el líder político comparte con los demás y con ella traza un rumbo para su equipo.

Por lo tanto, mi querido Santa, podrías enviarnos en esta Navidad líderes que cumplan con los siguientes requisitos: 1. Que sepan rodearse de asesores extraordinarios capaces de disentir. 2. Que tengan un instinto que les permita reconocer los errores de los asesores y de los expertos. 3. ¿Es mucho pedir, Santa, que nos envíes gobernantes que sepan anticipar las eventualidades y no sólo reaccionar? 4. Necesitamos líderes que en situaciones de crisis puedan mantener la calma. 5. Deben de tener una gran capacidad de concentración, que no gasten su pólvora en palomitas. 6. Que tengan la capacidad de entender las situaciones a las que se enfrentan lo más rápidamente que se pueda. 7. Que puedan tomar decisiones; que tomen el toro por los cuernos. 8. Por favor no nos mandes ni soñadores ni gente que sólo hable bonito, mándanos líderes que sepan implementar decisiones. 9. También es importante, Santa, que los líderes que nos envíes tengan una gran capacidad de comunicación. 10. Necesitamos líderes que tengan un manejo adecuado de sus emociones y que controlen su soberbia; en este año que está por empezar, necesitamos gente a la altura de los retos que enfrenta nuestro país, en lo económico, en seguridad y en lo político.

México es un país con muchos problemas, Santa, incluyendo la pobreza, iniquidad, violencia y corrupción. Pero estoy convencida que todo esto podría superarse si pudieran surgir líderes con una visión de Estado y bienestar en lugar de ser mezquinos, usando sus responsabilidades como oportunidades para enriquecerse, lucirse o satisfacer necesidades personales o familiares.

Seamos claros Santa: el enfrentar una crisis es una de las pruebas más difíciles para todo gobernante, pero es una prueba que no puede fallar, por el costo que implica para la población y la nación. Y desafortunadamente debemos de anticipar que en este sexenio todo puede suceder.

Extraordinarios líderes para México, ¿es mucho pedir?

Santa, te dejo, con este comentario de hace más de dos mil 500 años, escrito en el famoso libro de sabiduría china El Arte de la Guerra de Sun Tzu, donde señala: haz que los adversarios vean como extraordinario lo que es ordinario para ti; haz que vean como ordinario lo que es extraordinario para ti.

Así que no nos vayas a fallar, Santa.

Twitter: @Amsalazar