Opinión

¿Qué tanto afectará la caída del petróleo?

En los pasados días he recibido diversas preguntas respecto al posible efecto que tendrá en la economía la caída en el precio del petróleo. Hay que recordar que mientras hace sólo algunos meses este energético se comercializaba a un precio superior a 100 dólares el barril, hoy día está por debajo de los 40 dólares el barril, lo cual equivale a un precio inferior al del agua potable para beber.

Esta caída en el precio del energético ha sido muy abrupta y aunque se consideraba que estaba muy elevado y podría disminuir en cualquier momento, pocos esperaban que lo hiciera en el corto plazo, de esta manera tan rápida y hasta los actuales niveles. Se tiene que resaltar que no sólo ha bajado el precio de este energético en los pasados meses en los mercados internacionales, sino también los precios del gas, del oro y otros metales preciosos, así como de la mayoría de las materias primas y de los granos.

Mientras que en México estas baja en los diversos precios de los energéticos se consideran como un grave problema, en la mayoría de los países desarrollados se le percibe como un hecho positivo, ya que disminuye el costo de producción en la mayoría de las empresas del sector manufacturero y de transporte, lo cual aumenta la competitividad y las utilidades del sector productivo. Estos menores costos les permitirán absorber el esperado incremento en las tasas de interés en el mediano plazo.

Sin embargo, en los principales países exportadores de petróleo se tendrá un problema por los menores ingresos esperados de divisas y, en la mayoría de los casos, una disminución en los ingresos públicos. En el primer caso el resultado será un debilitamiento en el tipo de cambio, lo cual ya ha sucedido en Rusia con el rublo, en Venezuela con el bolívar, así como en Argentina, Colombia y México con sus pesos.

Por su parte, la caída en los ingresos públicos se enfrentará con un ajuste en el gasto público y con una menor actividad económica. Para este entorno nuestro economía está mejor preparada que otros países exportadores de petróleo, porque está más diversificada y se adquirieron coberturas de manera oportuna; pero este deterioro de menores ingresos públicos se tendrá que enfrentar en el mediano plazo. Hay que recordar que existe un principio contable que dice que “se contabilizan las pérdidas cuando se conocen y las ganancias cuando se perciben”, por lo que las empresas que operan en y con nuestro país ya tienen que efectuar sus ajustes contables, debido al menor precio del petróleo, a pesar de que nuestro gobierno tenga coberturas de corto plazo para enfrentar la caída en su precio.

El aspecto positivo de esta disminución en los distintos precios de las materias primas y los energéticos es que los países importadores de estos productos reducirán sus costos de producción, por lo que tendrán empresas más rentables y un mayor crecimiento económico del esperado, como será en Europa, en China y en Estados Unidos.

El aspecto negativo consiste en que los gobiernos de los países exportadores de estos productos tendrán un menor ingreso en el presente año, como será en los casos de Brasil, Venezuela, Irán, Rusia y México entre otros. Estas economías deberán de diversificarse, así como apoyar a sus empresas exportadores y aquellas que sustituyen a sus importaciones para lograr elevar su crecimiento y el bienestar de su población.