Opinión

¿Qué tan lejos estamos
de una industria mexicana de videojuegos?

Hace una década una Pyme dedicada a producir videojuegos era un caso de loca excepción. No había competidoras, no había antecedentes, ningún apoyo en la política pública. Los pioneros en esta industria han de haber sufrido mucho. Lo siguen haciendo, de hecho.

En la Expo Pymes 2014 CDMX clausurada la semana anterior, Universo Pyme tuvo la oportunidad de platicar con cuatro empresas productoras de videojuegos de las invitadas a participar en el evento: Magia y Alquimia Digital, de Víctor Martínez; Alberto Ángel Pozos de la Máquina Voladora; Luis Castrejón, de Big Monster; y Humberto Cervera, de Chaos Industries.

Todos ellos, y sus socios, en la producción de videojuegos. Unos por “demanda” (maquila de procesos) y otros produciendo sus propios productos con la idea de colocarlos entre las productoras de consolas.
En éste último caso está Magia y Alquimia Digital que está en la búsqueda de obtener el apoyo de un inversionista que con un millón de dólares le permitiera hacer un videojuego que, con elementos que permitan difundir la cultura mexicana, peculiarmente la prehispánica, pueda ser vendido en todo el mundo y con especial énfasis en el mercado europeo.

El plan de negocios afirma que si el juego logra venderse en términos muy pesimistas los inversionistas recibirían tres millones de dólares, pero con ventas según lo previsto en el peor de los casos pudieran obtener, de utilidad neta, entre siete y 20 millones de dólares durante el primer año de venta.

Esta industria mundial del videjuego tiene esos ritmos de retorno.
Las empresas multinacionales en este mercado le apuestan “fuerte”. Las inversiones menores rebasan los 30 millones de dólares; las licencias para los software requeridos para los creativos o programadores cuestan o pueden llegar a costar más de un millón de dólares y sólo se otorgan cuando hay más de 10 licencias involucradas.

El pasado juego de Destiny, de Activision, requirió la inversión de 500 millones de dólares pero en un mes las ventas esperaban superar los dos mil millones de dólares. El juego icónico de Microsoft, Helo, requirió 70 millones de dólares para producción, cifra similar para la publicidad y la distribución pero en un mes las ventas estimadas en 300 millones de dólares.

Ahora se habla de cantidades récord para el proyecto Morpheus que dará al mercado una nueva dimensión en la industria si es que Sony le "da al clavo” y consigue un producto que rompa paradigmas. Este juego ha llegado a “engañar” al cerebro humano haciéndole creer que se encuentra en el entorno del videojuego.

El caso es preguntarse si hay un espacio para las Pymes productoras de videojuegos o participantes en el mercado. El talento mexicano parece merecerlo pero quizá sea necesaria la voluntad de una política pública que haga que ese talento encuentre salidas naturales para expresarse y hacerse de un espacio en la industria global. Ya daremos cuenta de ello.

De tin marín...

Este miércoles a las 10 pm en Canal 150 de Financiero BLOOMBERG detalles de la Expo Pymes 2014 CDMX. Participan Cynthia Valeriano, Salomón Chertorivski, Sedeco del Distrito Federal y Blanca Guerra.

¿Es la industria creativa una vocación viable para impulsarla en la economía de la capital del país?

Todo indica que puede ser mucho más fuerte de lo que es ahora. Voluntad del Distrito Federal parece haber para impulsarla fuerte y crear un evento internacional del terreno cultural que de distinción a la capital en los planos globales.

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