Opinión

¿Qué significa la decisión de Banxico?

28 octubre 2013 5:2

  
El Banco de México bajó su tasa de referencia el viernes pasado.
 
La razón explícita de esa determinación no es el estimular la actividad económica, pues eso iría en contra de su mandato, sino controlar las presiones a la baja en los precios.
 
El texto de su comunicado dice: “Por lo que se refiere a los riesgos para la inflación, en el corto plazo, la posibilidad de que la recuperación económica en México resulte menor a la anticipada, podría provocar presiones a la baja”.
 
La lectura que hace el Banxico es que debido a que la inflación subyacente ha permanecido en niveles de alrededor de 2.5 por ciento, se encuentra por debajo de la meta del 3 por ciento que busca Banxico, por lo que el instituto central quiere hacer su parte en evitar presiones deflacionarias si la actividad económica tiende a permanecer débil.
 
La realidad es que todo ese discurso es para justificar una decisión que finalmente tiene el propósito –sin duda- de estimular la actividad económica, pero sin decirlo, porque no tiene un doble mandato, como sí lo tiene la Fed.
 
La pregunta pertinente es si la decisión del Banxico logrará ese propósito. En el transcurso de esta semana habrá diversos indicadores que definirán el curso de la actividad económica en los siguientes meses.
 
Los datos recientes del Indicador Global de Actividad Económica para el mes el mes de agosto mostraron una incipiente recuperación para el tercer trimestre luego de la contracción del segundo, así que puede esperarse ese tono en los próximos días.
 
El Indicador IMEF de las manufacturas que se revela este viernes se anticipa en niveles de 0.6 a 0.8 por ciento de variación mensual para octubre.
 
El próximo 21 de noviembre se darán los resultados del PIB al tercer trimestre del año y podemos esperar una variación positiva de alrededor de 0.6 por ciento, en contraste con la caída de 0.74 por ciento que tuvimos en el segundo trimestre.
 
Esta semana, el Informe sobre Finanzas Públicas al tercer trimestre, también ofrecerá algunos indicadores en gasto y recaudación, que seguramente van a dar pistas adicionales del desempeño reciente de la actividad económica.
 
Todo indica que en el sector manufacturero las cosas van a ir mejorando, así sea levemente, con un mejor desempeño en las exportaciones de manufacturas y las cadenas productivas asociadas.
 
Sin embargo, los indicadores no serán tan afortunados en el mercado interno.
 
Y aquí es donde la decisión de Banxico puede tener un mayor impacto. Le he comentado que uno de los factores relevantes en este momento es la confianza de los consumidores y los inversionistas.
 
Aunque Banxico dejó claro ya que no habrá otras bajas de tasas, la reducción de un cuarto de punto y el texto de su mensaje, dan la señal de que hay el compromiso de generar estímulos a la economía.
 
Ese hecho, junto con la convicción de que la Fed no recortará los estímulos monetarios en Estados Unidos este año, puede dar pie a mejores resultados en los últimos meses del 2014.
 
Una de las grandes apuestas del sector comercial es “El Buen Fin”. Vamos a presenciar campañas muy agresivas para tratar de convencer al consumidor de que gaste en esos cuatro días, que irán del 15 al 18 de noviembre y compense parcialmente el mal desempeño que se cualquier manera tendrá el sector comercial este año.
 
La perspectiva que se puede dibujar, me parece que permite ser moderadamente optimista.
 
No tendremos en este año todavía una recuperación generalizada ni fuerte.
 
Más bien será débil y localizada en las manufacturas.
 
Pero al menos ya no tendremos el curso hacia la recesión, que se dibujaba en los indicadores del segundo trimestre.
 
En ese sentido, creo que la decisión del Banco de México pondrá más que un granito de arena a empujar la recuperación.
 
 
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