Opinión

Que se van, se van

Cada vez que alguien le pregunta a Manlio Fabio Beltrones si ya tiene listas sus maletas para irse a despachar en alguna secretaría, los remite a la máxima del santo filósofo de los reporteros: “hay que checar la fuente, porque puede tratarse de una volada”. Y jura y perjura que no es el momento.

Otros legisladores que forman parte del primer círculo del Senado aseguran que los nombres de los que no van a cargar los peregrinos como legisladores, se conocerán en los próximos días, después del anuncio presidencial de hoy.

Pero de que las aguas están inquietas, no hay duda. Un día apuntan hacia Emilio Chuayffet, otro hacia Gerardo Ruiz Esparza y otro a Murillo Karam. La realidad es que muchos de los que están en el gabinete ampliado, ni se mueven.

Corazones gitanos

Late y fuerte el llamado de las campañas.

Ayer el senador panista Jorge Luis Preciado adelantó los festejos navideños. Dicen que en unos días solicitará licencia para buscar suerte como candidato a la gubernatura de Colima. Y esperan la llegada de Héctor Larios a la coordinación albiazul. Y de antemano descartan a Cordero, Lozano y Gil Zuarth.

En el PRI comienzan a definirse las fórmulas para algunas posiciones electorales. En Tabasco, una de las plazas más difíciles del mapa geopolítico, Jesús Alí y Ady García se perfilan como candidatos pero competirán en las urnas.

Adiós a los moches

Ricardo Anaya expulsó ayer del PAN al asambleísta Édgar Borja, acusado de entrarle con singular alegría a los moches. “Por la casa se empieza”, dijo el queretano.

En entrevista con Alejandro Cacho en EL FINANCIERO Tv, Anaya también recordó que la corrupción le cuesta cada año al país 1.5 billones de pesos, 45 veces el presupuesto de la UNAM… y dicen que no es más, porque dimos una feria a los del Banco Mundial ¡para que no saliera más alto!