Opinión

¿Qué requiere ‘El Buen Fin’ para ser exitoso?

11 noviembre 2013 5:2

 
El próximo fin de semana el sector comercial hará el intento de que se empiece a componer un año que ha sido malo para las ventas.
 
La apuesta es conseguir que los consumidores se decidan a comprar durante El Buen Fin.
 
 
¿Cuáles son los resultados del año?
 
 
Los datos oficiales de todo el sector comercio sólo llegan hasta el mes de agosto y reflejan una caída real de 0.4 por ciento en las ventas minoristas durante los primeros ocho meses del año. En los primeros 10 meses el año, las de los afiliados a la ANTAD cayeron en 1.3 por ciento real a tiendas comparables.
 
 
Es muy probable que, por los mismo, para el comercio en conjunto, hasta octubre las cosas hayan seguido con números rojos. Así que la apuesta es que noviembre contribuya a poner en negro números que hoy están en rojo.
 
 
Hace 10 años, cuando nadie pensaba en esta fórmula comercial, las ventas de noviembre para el conjunto del comercio fueron 5.9 por ciento superiores al promedio de los diez meses anteriores.
 
 
El año pasado, durante la segunda edición de El Buen Fin, el diferencial fue de 7.9 por ciento.
 
 
Sin embargo, el efecto se notó mucho más en las tiendas departamentales.
 
 
En 2003, en noviembre se vendió 20.4 por ciento más que en el promedio de los primeros diez meses. El año pasado, la diferencia fue de 28.6 por ciento.
 
 
¿Qué deberán hacer las tiendas para convencer a los consumidores de comprar?
 
 
Los comerciantes deben partir de la base de que el consumidor mexicano promedio en estos momentos tiene una actitud muy cautelosa.
 
 
El pobre desempeño de la economía, la incertidumbre respecto a los efectos de la reforma fiscal y en general el clima económico negativo, han conducido al promedio de las familias a posponer compras.
 
 
Para que se logre cambiar esa actitud, los comerciantes deberán ser mucho más agresivos esta vez.
 
 
En los dos años anteriores, algunas de las críticas que se hicieron señalan que –a diferencia del “black friday” en Estados Unidos, lo que dominó en México fueron los esquemas de pagos a plazos sin intereses más que los descuentos agresivos.
 
 
Los comerciantes, que en este momento están afinando los detalles de las ofertas y promociones que harán, deberán ir este año más allá.
 
 
De hecho, debieron ya haber ido más allá en las negociaciones con sus proveedores y buscar, descuentos más fuertes y no sólo facilidades de pago.
 
 
Es probable que si se quiere cambiar la conducta del consumidor se tenga que ofrecer una combinación de crédito sin intereses con descuentos sustanciales. De esa forma más gente se convencería de que es una buena oportunidad para comprar y decidiría comprometer parte de sus ingresos del próximo año.
 
 
Desde luego, esto implica comerse márgenes. Tanto proveedores como comerciantes deben entender que si no reducen sus márgenes de manera importante, no lograrán hacer de este Buen Fin un éxito de ventas.
 
 
Y más aún, que para lograr un éxito de ventas, quizás sea necesario que pierdan rentabilidad.
 
 
Interesa a todos que el consumidor mejore su confianza. Veremos si se logra el objetivo.
 
 
Cuidado con la deflación
 
El artículo de portada de la edición de The Economist de esta semana pone el acento en un tema que nos puede sonar extraño en México: los bancos centrales del mundo deben ocuparse ahora de elevar la inflación. ¿¡Cómo puede ser!?
 
 
El análisis pone el acento en los riesgos de la deflación, como la que padeció Japón varios años y generó una situación de estancamiento crónico.
 
 
Durante octubre, en la zona euro los precios subieron sólo 0.7 por ciento a tasa anual, y la llamada “core inflation”, es decir, la que elimina los bienes y servicios de alta volatilidad del cálculo, quedó en 0.8 por ciento.
 
 
En Estados Unidos, ese indicador está en 1.2 por ciento.
 
 
La clave está en manejar la política monetaria para evitar la deflación y también impedir que vaya a darse una inflación fuera de control.
 
 
¿Podrán los banqueros centrales con el reto?
 
 
Twitter: @E_Q_