Opinión

¿Qué podemos esperar de la reunión de la OPEP?

 
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Shale gas

En noviembre pasado, los ministros de la OPEP concretaron su primer recorte a las cuotas de producción de crudo en ocho años, luego de que Arabia Saudita señalara su disposición a asumir una buena parte de la reducción y accediera a que su rival Irán siguiera incrementando su producción y la congele más adelante, en los niveles previos a las sanciones internacionales. La OPEP informó que eximiría a Irán, Libia y Nigeria de los recortes, ya que su producción se ha visto mermada por disturbios y sanciones. Otros países no miembros del cértel, como Rusia y México, se unirían a este esfuerzo que, de cumplirse, podría reducir entre un millón y 1.8 millones de barriles diarios la sobreoferta, con el objetivo de elevar los precios del crudo por arriba de 60 dólares. El desequilibrio del mercado mundial se estimó entre 1.5 a 2.0 millones de barriles diarios.

La evolución de los precios fue positiva tras el acuerdo. Si bien no se alcanzó el objetivo de 60 dólares, el promedio de precios durante el periodo de casi seis meses ronda 51.75 dólares por barril para el WTI, 12 dólares arriba del promedio del primer semestre de 2016.

Viendo el detalle de los números, con cifras estimadas por la Agencia Internacional de Energía a abril, se observa que Arabia Saudita, que se había comprometido a recortar 480 mil barriles diarios, ha efectuado un recorte por 590 mil barriles, cargando con la mayor parte del esfuerzo. Rusia, que había pactado reducir su producción en 300 mil barriles, sólo la redujo en 260 mil barriles. El país que más falló fue Iraq, que se había planteado contribuir con una reducción de 210 mil barriles y sólo disminuyó su extracción en 88 mil barriles, dejando 122 mil barriles de incumplimiento. El recorte total en abril es de 1.632 mil barriles, contra 1.812 mil barriles pactados. La meta se cumplió en 90 por ciento.

Sin embargo, el incremento de la producción de Irán, que podría estimarse en 200 mil barriles diarios, y el resurgimiento de la producción de hidrocarburos tipo shale en Estados Unidos, que según cálculos de diversas fuentes se ha incrementado en 500 mil barriles, contrarrestan en más de 40 por ciento el esfuerzo realizado por los 21 países que están sacrificando su producción para equilibrar al mercado.

De acuerdo a Baker Hughes Inc., el número de pozos tipo shale en producción en Estados Unidos se ha duplicado en el último año. Otras fuentes calculan que el costo promedio de extracción de los productores de shale se ha reducido ahora hasta 34 dólares por barril, mientras que en 2014, cuando Arabia Saudita decidió detonar la guerra de precios para sacar a los productores norteamericanos, se ubicaba en cerca de 70 dólares.

Así las cosas, para este jueves podemos esperar que el acuerdo de reducción de la oferta se extienda por lo menos seis meses más. Arabia Saudita y Rusia se han pronunciado por una ampliación del pacto hasta marzo de 2018.

Para después del anuncio, podemos prever que la producción de Irán y Estados Unidos seguirá aumentando. Así que el equilibrio del mercado dependerá del cumplimiento del acuerdo, y de la evolución de la demanda global. Nuestra estimación es que los precios mantendrán un rango entre 43 y 48 dólares.

Un factor que pudiera contribuir a un mejor precio es que ante la convulsión político-social que se está dando en Venezuela, este país disminuya su producción.

Para nuestra economía, un mercado equilibrado le favorece en términos del ingreso fiscal, proveniente de las exportaciones de petróleo, pero hay que considerar que México cuenta con una sólida cobertura en el precio de sus exportaciones de crudo, y que hoy en día la importación de gasolinas nos da una balanza deficitaria, así que en términos netos, tanto del lado fiscal como del lado de la balanza de divisas, un precio más bajo del petróleo nos favorece y permite una menor inflación en los costos de la energía proveniente de recursos fósiles.

Sin embargo, y contrario a los fundamentos, todavía vemos en algunas jornadas un efecto inverso en el tipo de cambio. A menor precio del petróleo, menor tipo de cambio y a la inversa; cuando el mercado cambiario debería comportarse racionalmente siempre al revés.

El autor es presidente de Bursamétrica.

Twitter: @EOFarrilS59

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