Opinión

¿Qué pasaría si un banco quiebra hoy en México?

 
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Banco Bicentenario

A dos años de ser declarado en quiebra el Banco Bicentenario y de ser el primer banco, por así decirlo, de 'la era moderna' en el país --que enfrentó el fracaso total de su modelo de negocio y que originó su cierre total--, el proceso sigue sin concluir aun cuando se hizo con un nuevo marco jurídico.

El 22 de julio de 2014 fue la fecha en que exactamente el Banco Bicentenario inició el proceso de cierre vía la liquidación judicial, esto luego de que las autoridades determinaron que existían causales para revocar su licencia de banca múltiple al no cumplir con los requerimientos mínimos de capital que le exige la ley.

Si bien tristemente fue muy exitoso el pago del seguro de depósito a los ahorradores --hecho por el Instituto de Protección al Ahorro Bancario (IPAB), ya que se puso por primera vez en la práctica el pago al que tienen derecho los ahorradores de toda la banca en México de presentarse una quiebra por 400 mil Unidades de Inversión (Udi), que son poco más de dos millones de pesos, y se han vendido activos para pagar a algunos acreedores y, por último, a los accionistas--, el proceso podría todavía durar un tiempo más.

Sin embargo, Raúl Castro, nuevo secretario ejecutivo del IPAB, consideró que parte importante de este proceso de liquidación que sigue el banco es que al probarse el éxito en el pago del seguro en un banco tan pequeño, ahora el reto es estar listos de si se llegará a presentar en un banco de mayor tamaño.

Aclaración: Hoy la banca en México tiene altos niveles de capital, es decir, tienen recursos para hacer frente a contingencias o escenarios de crisis adversas, pero de presentarse un problema mayor, el reto de la autoridad es tener planes listos para saber cómo actuar.

Y en estos planes es en los que hoy se trabaja, ya que llevar un proceso ordenado de cierre tras el anuncio de una quiebra de un banco requiere amplia coordinación desde antes. Por ejemplo, si un banco no tiene actualizado el expediente de un ahorrador, con sus datos de contacto (si se llegara a presentar una quiebra) no se le encontraría de forma tan rápida para pagarle. Por ello se revisa constantemente que los expedientes estén actualizados y que estén cumpliendo con el pago y cálculo adecuado de sus cuotas al IPAB, para que ese instituto sepa a quiénes y a cuántas personas ahorradoras se les debe pagar.

Hoy, asegura, no hay elementos para prever ningún problema de este tipo, pero es mejor tener protocolos definidos y listos en espera de que nunca sean utilizados.

Y en el otro lado de la moneda, una muy buena noticia se dará a conocer esta semana en el ambiente bancario. Un pequeño banco con accionistas mexicanos inicia un importante proceso de transformación que, sin duda, dará mucho de qué hablar. Por lo pronto, la moneda está en el aire.

Twitter: @JLeyvaReus

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