Opinión

¿Qué nos van a traer
los Reyes Magos?

Hoy 6 de enero se festeja la llegada de los Reyes Magos en varios países y en donde México claramente no es la excepción. El nombre oficial de este festejo de origen religioso es Día de la Epifanía y parte de la narración que escribió el evangelista Mateo sobre unos magos de oriente que llegaron a adorar Jesús, el protagonista de la segunda parte del libro más vendido en la historia de la humanidad, la Biblia. No obstante, considero que en México la mayoría lo recordamos por la tradicional “partida de rosca” –que pone fin al famoso maratón Guadalupe-Reyes–, así como por los regalos que llevan los Reyes Magos a los niños que se portaron bien.

Si bien en su origen no se comenta nada sobre cuántos eran estos magos de oriente, ni sobre sus nombres, la tradición moderna dicta que son tres, cuyos nombres son Melchor, Gaspar y Baltasar. Me imagino que el número tres emanó de que en la narración se dice que llevaron tres regalos: oro, incienso y mirra (este último, un aceite color marrón con propiedades aromáticas y medicinales). Entonces, haciendo alusión a esta tradición que considero todavía muy arraigada en México, hago esta pregunta: ¿qué le van a traer los Reyes Magos a México este año en términos de crecimiento económico?

En este sentido, cabe señalar que percibo un ambiente de pesimismo generalizado entre la población en torno a la tasa de crecimiento que podría alcanzar la economía mexicana en este 2015. Claramente dicho pesimismo se encuentra fundamentado en que el PIB de nuestro país creció sólo 1.3 por ciento en 2013 y probablemente haya crecido alrededor de 2.3 por ciento en 2014, ambas tasas por debajo del promedio de los últimos 20 años, que ya considerábamos mediocre per se. No obstante, como he expresado en este espacio anteriormente, me encuentro muy optimista en cuanto a la tasa de crecimiento que podría alcanzar el PIB este año y justamente por tres razones a las que podemos ver como los regalos de los Reyes Magos.

Si iniciamos con Melchor y pensamos en la famosa Epístola de Melchor Ocampo –a la que se solía dar lectura en cada celebración de contrato matrimonial, pero que ya no ocurre–, el regalo será que este año no habrá reforma fiscal. Los consumidores no tendrán que enfrentar un choque de precios de algunos productos y servicios por razones impositivas al alza, ni los empresarios tendrán que dedicar una buena parte del año a entender los cambios fiscales para poder llevar a cabo su planeación fiscal. Esto es equivalente a un efecto de base positivo en la economía, que haciendo una estimación simple de tasa inercial, éste puede agregar entre 1.7 y 2 puntos porcentuales a la tasa de crecimiento del PIB en 2015.

Si continuamos con Gaspar y pensamos en el personaje de tiras cómicas, el fantasma “Gasparín”, otro regalo de los Reyes Magos será que esa gran expansión del gasto público –producto del déficit de 1.5 puntos porcentuales del PIB que se aprobó para 2014–, que califico como un “fantasma” en la economía el año pasado, se sentirá en la economía en 2015. Máxime que este año será un año electoral importante con comicios para nueve gobernadores, 500 diputados federales y otros mil 650 puestos de elección popular. La expansión de gasto público de 2014 y 2015 en año electoral, en conjunción con una gran cantidad de proyectos de infraestructura que iniciarán o se retomarán en el 2015, podrían agregar en mi opinión entre 1.0 y 1.5 por ciento del PIB.

Finalmente llegamos al regalo de Baltasar, que podemos ver como el gran regalo que nos dará nuestro vecino del norte, Estados Unidos. El regalo es que en la economía de EU se está consolidando la recuperación de la gran crisis de 2008-2009, creciendo a tasas cercanas a 5.0 por ciento en los últimos dos trimestres. Con la significativa integración económica que tiene nuestro país con EU
sobre todo en materia de manufactura, la fortaleza de la economía de EU, que además se está viendo reforzada por la caída en el precio de la gasolina en dicho país, y las empresas automotrices que iniciarán su fase de producción este año, podrían otorgar alrededor de un punto porcentual adicional a la tasa de crecimiento del PIB.

Si hacemos la suma de puntos porcentuales de los tres regalos, la tasa de crecimiento del PIB en México podría llegar a 4.0 por ciento, a pesar del sentimiento negativo que se percibe. A inicios de 2014 un servidor era considerado de los más pesimistas al haber pronosticado una tasa de crecimiento de 2.7 por ciento para este año, vis-à-vis el consenso de analistas que se ubicaba alrededor de 3.5 por ciento; ahora continúo siendo de los más optimistas para 2015.

*El autor es director general de Análisis Económico de Grupo Financiero Banorte. Las opiniones que se expresan en el artículo no necesariamente coinciden con las del Grupo Financiero Banorte, por lo que son responsabilidad absoluta del autor.

Twitter: @G_Casillas