Opinión

¿Qué México queremos?

 
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2018

El año próximo, 2018, será un año clave para la historia de nuestro país ¿Porqué? Porque elegimos al presidente o presidenta de la República y a un número significativo de los políticos que nos gobernarán en los próximos tres o seis años. La capacidad con la que estos personajes desempeñen su misión, será crucial para el desarrollo económico, social y político de México.

La sociedad mexicana puede tomar sólo un papel contemplativo u optar por cambiar esta tradicional y cómoda postura por otra en la que su participación ilustrada sea un factor de influencia para alcanzar un buen gobierno, un gobierno que tenga como norma la honestidad y junto con ésta, la capacidad política, económica y social para ejercer dignamente su función. México sería otro, mucho más rico y más equitativo, si este sueño hubiese sido una realidad en el pasado reciente. Pero la corrupción rampante y la incapacidad política ha mostrado su horrible rostro con inusitada frecuencia. Dice un dicho que los pueblos tienen el gobierno que se merecen ¿Será éste nuestro caso?

La pregunta está abierta, pero el sólo plantearla no representa solución alguna. Debemos, cada quien desde su trinchera, tratar de aportar lo mejor de nosotros mismos para lograr el avance del país. Y esto empieza por propuestas razonadas para que, principalmente nuestros futuros gobernantes, tomen nota de las inquietudes y propuestas de quienes serán sus gobernados.

Escuchemos ahora la voz del sector empresarial quien, a través de Juan Pablo Castañón, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, ha hecho recientemente las siguientes cuatro propuestas para alcanzar el progreso equilibrado de México:

1) Una economía abierta, competitiva e incluyente.

Mantener la estabilidad económica, robustecer el sistema fiscal, generar condiciones para la inversión, ampliar y actualizar tratados comerciales, generar un entorno de competencia plena e incentivar la articulación de encadenamientos productivos; creación y operación de las empresas que dan empleo. El camino al desarrollo está en finanzas públicas responsables con mercados abiertos y eficientemente regulados.

2) Construir mejores condiciones de bienestar. Continuidad en la transformación educativa, construir mejores servicios de salud, certezas para el retiro de los trabajadores y una mejor y mayor disponibilidad de infraestructura, telecomunicaciones y servicios públicos.

3) Un gobierno eficiente y transparente. Se exigirá una reingeniería del gasto público en el país, así como un compromiso de los 3 órdenes de gobierno con la mejora regulatoria y facilitar el emprendedurismo. Usar la renta petrolera y deuda únicamente para inversión y la creación de un Consejo Fiscal Autónomo. Generar reformas que permitan gobiernos de coaliciones, reducción de legisladores y la segunda vuelta presidencial.

4) Fomentar la innovación y la productividad. Posicionar al país en la vanguardia de la tecnología e incorporarlo a la cuarta revolución industrial. México debe avanzar hacia el futuro, a la par de las tendencias globales; aspirando a ser un país moderno, socialmente responsable y tecnológicamente competitivo.

Resaltamos por nuestra parte que no se trata de propuestas que beneficien particular o exclusivamente al sector empresarial. Son propuestas de gran visión que luchan finalmente, como ahí se indica, por “…un país moderno, socialmente responsable y tecnológicamente competitivo”.

Ojalá que el ejemplo del sector empresarial arriba comentado impulse a otros sectores a presentar sus propias propuestas enriqueciendo así el debate a favor del México que queremos…y que pasemos de las propuestas a las exigencias a nuestros gobernantes, exigencias de quienes somos los dueños de este país: los ciudadanos.

Mañana será otro día.

* Presidente de Sociedad en Movimiento.

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