Opinión

¿Qué implicaciones
tiene el anuncio del
Banco de Japón?

El viernes pasado, el Gobernador del Banco de Japón, Haruhiko Kuroda sorprendió a los mercados al anunciar la expansión de lo que ya era un programa de estímulos monetarios sin precedentes, provocando una reacción en cadena en los mercados financieros globales, impulsando a los mercados accionarios al techo y enviando al yen al sótano junto con los metales preciosos.

En una decisión dividida, el Gobernador Kuroda y cuatro de sus ocho compañeros miembros de la Junta de Gobierno votaron a favor de elevar el objetivo anual del Banco Central de ampliación de su base monetaria de 50 billones de yenes (450 mmd) a 80 billones (724 mmd). Es decir en 30 billones adicionales (270 mmd). Además, Kuroda prometió multiplicar su inversión en fondos cotizados (ETF) e inmobiliarios. En concreto, el banco destinará 3 billones de yenes en ETFs (incluyendo fondos que repliquen el JPX-Nikkei Index 400) y 90 billones de yenes en inversiones inmobiliarias.

Japón es la tercer economía más grande del mundo. Es la más endeudada, al acumular un 240 por ciento de deuda/PIB, y lleva 20 años en una profunda depresión-deflación. El Primer Ministro Shinzo Abe está empeñado en sacar al país de ese círculo vicioso y ha emprendido un robusto programa en el que los dos brazos de la política económica trabajan para sacar adelante la economía.

Del lado fiscal, ha incrementado fuertemente el gasto de inversión del gobierno, apoyándose en una reforma tributaria que elevó los impuestos al consumo, redujo los impuestos a los ingresos de los individuos y de las empresas, e implementó una serie de incentivos fiscales a la inversión y al empleo.

Del lado monetario, el programa anunciado por el Banco Central en marzo del año pasado pretendía incrementar la base monetaria en dos años en el equivalente a más de 1 billón de dólares. La tasa de interés de referencia lleva varios años en 0.10 por ciento anual.

El incremento de los impuestos al consumo generó una contracción de la economía del 6 por ciento en el segundo trimestre, cuando se aplicó. La inflación continúa muy por debajo de la meta del 2.0 por ciento. El Banco de Japón redujo ahora su estimación para la inflación al consumidor base, que excluye alimentos frescos, a 1.7 por ciento para el año fiscal que termina en marzo de 2016, manteniendo su previsión de crecimiento en 2.1 por ciento.

Unas horas después del anuncio del Banco Central, el Fondo de Pensiones del gobierno que se considera el fondo de inversión más grande del mundo, de 127 billones de yenes, dijo que va a poner la mitad de sus tenencias en acciones locales y extranjeras y empezará a invertir en activos alternativos para lograr una mayor rentabilidad.

El Ministro Abe está considerando si seguir adelante con un segundo incremento en los impuestos al consumo o posponerlo. La tasa del impuesto al consumo aumentó del 5 al 8 por ciento este año. Un ajuste adicional está previsto para octubre de 2015, para llevarlo al 10 por ciento. Funcionarios del Banco Central han advertido de los efectos recesivos de seguir adelante con el aumento del impuesto de ventas.

Los resultados serán:
1.- La liquidez global continuará siendo abundante por un buen rato.
2.- El dólar tenderá a fortalecerse, mientras que el yen y el euro podrían seguir depreciándose. Estimamos al euro cotizando en 1.22 dólares y al yen en 120 por dólar.
3.- Las tasas de interés de referencia de los tres principales bancos centrales del mundo permanecerán reducidas e inmóviles por varios meses más.
4.- Los flujos de inversión financiera hacia las economías emergentes podrían ser crecientes en los próximos meses nuevamente.
5.- Con este anuncio, y ante los decepcionantes indicadores que observamos en China y sobre todo en la Zona Euro, podríamos esperar medidas de reforzamiento de sus programas monetarios por parte de sus bancos centrales en los próximos meses.
6.- No se descartaría una nueva racha de reducciones en las tasas de interés en otros países con el objetivo de conservar la competitividad de sus exportaciones.
7.- Las bolsas y los mercados de bienes raíces podrían cerrar el año con una importante tendencia alcista.