Opinión

Que Ebrard rinda cuentas

Antes que pensar en una diputación o cambio de partido, el exjefe de gobierno Marcelo Ebrard le debe una explicación a los capitalinos acerca del tiradero que hizo con la Línea 12 del Metro.

No sólo a los capitalinos, también a las autoridades del Distrito Federal encargadas del buen uso del dinero público.

Jugó con 40 mil millones de pesos y desperdició una obra que no sirve para transportar a 435 mil capitalinos que la requieren todos los días.

Los trenes que adquirieron en España, sin licitación, no sirven para las vías que construyeron.

Y las vías por sí solas tampoco sirven. Hay que cambiar los rieles y los durmientes.

El informe de la empresa Systra, contratada para definir qué es necesario hacer para que la Línea 12 vuelva a funcionar, señala que se tienen que cambiar 15 kilómetros de rieles, 14 mil metros cúbicos de balastro, 50 mil sujetadores, 12 mil 500 durmientes y modificar los peraltes de 15 curvas.

También se detectaron problemas en los 30 trenes que entregó la empresa CAF, a cambio de 18 mil millones de pesos.

Estamos ante un atraco mayor, realizado con dinero de los capitalinos y también con presupuesto federal.

La federación ha dicho que, de la cantidad que le entregaron al gobierno de Ebrard, hubo 489 millones de pesos que no se comprobaron.

Ello no quiere decir que el resto del dinero que canalizó la Federación al Gobierno del DF estuviera bien empleado, sino que no se tomaron la molestia de decir en qué gastaron 489 millones de pesos. No son canicas.

Los trenes alquilados –sin concurso– tienen un costo para el erario del DF de 18 mil millones de pesos, y el gasto en la construcción de la línea fue de 22 a 24 mil millones de pesos.

En total hablamos de 40 mil millones de pesos para la peor obra pública que se haya construido en México.

Hay que hacerlo prácticamente todo de nuevo para que la Línea 12 vuelva a funcionar.

¿Y Ebrard? ¿Qué dice Ebrard?

En entrevistas a modo, él prefiere criticar a la administración de Miguel Mancera, a la de Peña Nieto, insinuar que se va del PRD, o dejar entrever que será candidato a diputado federal.

Lo que debe explicar es por qué hizo lo que hizo.

Y si no quiere rendir cuentas a la ciudadanía, que sea llamado para que lo explique ante un juez.

Una obra que fue proyectada para costar 14 mil millones de pesos, terminó costando casi 24 mil millones de pesos. Y no sirve.

Los trenes que se adjudicaron de manera directa, nos cuestan 18 mil millones de pesos y tampoco sirven. ¿Por qué?

Ahora que afortunadamente la ciudadanía está exigente con la rendición de cuentas para abatir la corrupción en obras públicas, ¿no debe Marcelo Ebrard una explicación pormenorizada del destino de 40 mil millones de pesos en una obra que no sirve?

Tal parece –subrayo el parece– que lo importante no era la obra en sí, sino los porcentajes para los funcionarios del gobierno del DF.

¿No es así? ¿No hubo porcentajes? Que lo expliquen. Ante la ciudadanía o ante un juez.

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@PabloHiriart