Opinión

Que comparezca Slim

Tomo prestado el atinado título que utilizó Pablo Hiriart ayer en su primera columna de El Financiero —¡bienvenido, querido Pablo!—, diciendo que en el tema de la Línea 12 del Metro, es pertinente que comparezca el ex Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, para que explique los detalles de tan controversial caso; aunque lo transformo aquí para decir que, en el debate nacional sobre las telecomunicaciones sería altamente pertinente que comparezca el ingeniero Carlos Slim ante el Congreso, particularmente ahora que ha sido planteada la ruta crítica para el análisis y eventual aprobación de la iniciativa del Presidente Peña.

Ojo: comparecer no significa sentar a alguien en el banquillo de los acusados. No. Es un ejercicio de transparencia de la vida democrática de un país, que tiene como fin comprender fenómenos de interés público. Esta mañana, por ejemplo, mientras circula este ejemplar de El Financiero, la nueva presidenta de General Motors a nivel mundial, Mary Barra, comparece ante el Congreso de Estados Unidos para explicar las razones por las que han habido tantos llamados a revisión por accidentes ocurridos en sus vehículos, algunos de los cuales terminaron fatalmente.

Las comparecencias de cabezas empresariales son comunes en el mundo desarrollado. ¿Otro caso? El mismísimo Stuart Gulliver, cabeza de HSBC a nivel global, y el chairman de esa institución, Douglas Flint, comparecieron en 2012 ante el parlamento británico por el tema de la laxitud de sus controles en el caso del lavado de dinero de cárteles de la droga mexicanos a través de la red de sucursales de ese banco.

Ahora es el momento oportuno para que en México inauguremos las comparecencias empresariales. Ayer dos empresas de Carlos Slim, Inbursa y Grupo Carso, decidieron ampararse contra la declaratoria de preponderancia que les impuso el Instituto Federal de las Telecomunicaciones (IFT). Dicen que ellas no tienen una concesión de telecomunicaciones, por lo que la declaración de preponderancia no les aplica. Asimismo, ese grupo se ha manifestado contra la iniciativa, afirmando que es confiscatoria.

A los mexicanos nos interesa saber en qué medida el agente preponderante cumplirá la ley que está a punto de ser aprobada; cómo se emparejará el terreno en materia de telecomunicaciones; cuándo dejarán de aplicar tarifas de roaming; y qué tan rápido puede una empresa de nuestra elección montarnos una línea telefónica en casa, independientemente de quién es el dueño del cable que baja del poste hacia nuestro inmueble.

Por todo ello, y ante las discusiones abiertas en el Congreso con las audiencias públicas que inician mañana, no es para nada mala idea: que comparezca Slim.

Twitter: @SOYCarlosMota