Opinión

Pymes hacen carta a los Reyes Magos


 
La encuesta en www.universopyme.com.mx que pregunta qué esperan los cibernautas durante el 2014 en materia económica ofrecía ayer los siguientes resultados: 40 por ciento un comportamiento similar al de 2013, el 23 por ciento uno más malo, 20 por ciento algo mejor y 17 por ciento bastante mejor.
 
 
Es evidente que un apoyo de los Reyes Magos, más ligados a nuestras tradiciones, no vendría nada mal. Finalmente Santa Clos se nos acabó quedando corto el año pasado.
 
 
La carta de las Pymes a la que tuvo acceso Universo Pyme dice lo siguiente:
 
 
Parece imposible pensar en un milagro que nos traiga un escenario demasiado optimista en materia económica por más que el gobierno piense posible un crecimiento superior a 4 por ciento, por lo que estamos entendidos que tendremos que trabajar de manera más profesional y aún sufrir bastantes estrecheces.
 
 
En línea creemos que una ayudada de ustedes no vendría nada mal tomando en cuenta lo que 2013 acabó ofreciendo en materia económica: un contexto mucho más adverso del que esperábamos.
 
 
No sabemos si sería mucho pedir que las grandes empresas establecidas en México reconsideren sus políticas de pago hacia las Pymes que les proveen. Cada día que pasa son más las grandes empresas que acaban pagando “cuando se les pega su regalada gana” a sus proveedores.
 
 
No es posible, en un escenario tan castigado en lo económico para las Pymes, que las grandes empresas mantengan plazos largos para pagar a sus proveedores al extremo de entregar el cheque hasta en 91 días o más a sus proveedores de pequeño tamaño.
 
 
Esta perniciosa voluntad de pago tardío impone a las Pymes condiciones muy estrechas en su intento de mantenerse en el mercado. Recuerden que en México casi 8 de cada 10 empleos formales lo soportan las Mipymes.
 
 
Pagarles a 91 días plazo, pudiendo acortar esos periodos, es una muestra clara de que esas grandes empresas carecen de progenitora y que una parte de su negocio con las Mipymes es de esencia financiera.
 
 
Si una ley de pronto pago es inviable con toda la carga que imponen al Congreso las leyes secundarias de las reformas estructurales que tienen como pendiente, por lo menos traigan algo de conciencia en las grandes empresas en este asunto. Ya sabemos que esa parte de los milagros corresponde a la Virgen de Guadalupe, pero no queremos cerrarnos a la posibilidad de que ustedes lograrán algo.
 
 
Ya estamos enteradas de que Santa le trajo a Dolores casi todo lo que le pidió y que en este año trae la espada desenvainada para dejar sin quinto alguno a quien se le ponga enfrente. Extrañamos a “Lolita” pero evidentemente esa mujer acabó pervirtiéndose.
 
 
Instalados en el terreno de las peticiones rogaríamos que Dolores, afinada en su obsesión recaudatoria, deje de considerar a las micro y pequeñas empresas como evasoras hasta que demuestren lo contrario. Que se ensañe con las grandes y que a las peques no nos amuele la existencia de manera gratuita.
 
 
Si no fuera exagerar en optimismo, les encargamos una verdadera reforma fiscal, con simplificación en la tramitología y en la presentación de reportes fiscales mensuales. Una reforma que motive el crecimiento por sobre la recaudación de corto plazo sería ideal si en sus voluntades está el conseguirlo.
 
 
Para 2014 y una vez que la reforma financiera se ha conseguido, pedimos que ahora sí los bancos manifiesten en la realidad su voluntad para apoyar proyectos productivos y no financien sobre la base de las garantías.
 
 
Tasas de interés de primer mundo no las objetaríamos, esas que la banca prometió ofrecer desde hace un par de sexenios sobre la base de combatir la inflación hasta dejarla en terrenos en los que hoy se encuentran.
 
 
Para la política pública hacia las Pymes solicitamos que traigan los recursos necesarios para arraigar en el país esos proyectos emprendedores de innovación radical o de alto impacto, sobre todo aquellos que tienen una base tecnológica y que gustan particularmente en el Instituto Nacional del Emprendedor.
 
 
Si seguimos sin suficientes recursos como para impulsar esos proyectos, seguirá sucediendo lo que hasta ahora, que las naciones desarrolladas e incluso varias en vías de desarrollo son capaces de ofrecer atractivas ofertas para que estas empresas sean dadas de alta en el extranjero con lo que los beneficios que generan se quedan preferentemente en terrenos ajenos al nuestro.
 
 
Ya encaminados en las solicitudes, para el Fondo Emprendedor y para su Comité Directivo que evaluará los proyectos en 2014 estaría ideal que ustedes pudieran garantizar que quienes valoran las solicitudes sean precisamente las personas que saben lo que valen los proyectos y lo estratégico de ellos, para evitar lo que sucedió el año anterior en los que “los convidados de piedra”, que ni siquiera son del Inadem, acabaron sujetando las voluntades del Instituto y tomando como rehén a la política pública hacia las Pymes.
 
 
En este sentido la petición es muy sencilla: bajen a los “animales” (por aquello que los convidados acabaron viéndose “perros” a la hora de las valoraciones) de la mesa de votación, y dejen que el Instituto valore con criterios objetivos los proyectos que se le presenten.
 
 
A los calificadores técnicos denles la tolerancia de conocer que valoran proyectos de un país con nivel promedio de escolaridad que no alcanza los 9 años, y a quienes presenten proyectos a partir de enero la humildad para acercarse más a los conceptos y cultura academicista que traen frescos los muchachos valuadores.
 
 
La lista es larga pero si nos traen 10 por ciento de lo solicitado ya estaríamos del otro lado. Nos hemos portado bien, o más bien no tenemos con qué portarnos mal.
 
 
Ya en la semana traeremos temas más serios una vez que comprobemos de la enorme sapiencia de Carlos Monsiváis cuando recordaba parte del conocimiento popular que reconoce que “de lo perdido, lo que aparezca". Los mejores deseos para usted en este 2014.
 
 
universopyme.com.mx