Opinión

Pymes, entre el 'océano rojo' y el 'océano azul'


 
Moraleja: Cierto que uno aprende en los viajes.
 
Síntesis: En esta columna se escribe de un estudio en el Reino Unido entre Pymes que parece demostrar que las empresas que están sujetas a una fuerte competencia durante su primer año de existencia tienen mayores garantías de sobrevivir luego de 3 años en el mercado.
 
Introducción: Tiene usted lo fundamental en el párrafo anterior. Si dispone de tiempo o le llama la atención el asunto, le invito a que siga la introducción al tema de esta columna:
 
De viaje a pronunciar una conferencia en San Diego, California, con distribuidores de Tuperware en un absurdo México-Dallas-San Diego que consume al menos 6 horas de vuelo y 3 de aeropuertos, me lamentaba de un error que implicó el que hubiera aparecido en la columna del pasado jueves el apellido de Torraleja (vs Tortajada, que debió ser publicado) al referirme a Adriana Tortajada, directora de Programas a Emprendedores y Financiamiento del Instituto Nacional del Emprendedor. Mis más sinceras disculpas a los lectores y a la involucrada. Podría explicar qué sucedió, pero aún así no me quito de encima ni pretendo hacerlo, una disculpa que extiendo sinceramente.
 
Pues resulta que pensando precisamente en lo anterior, me toca compartir vecindad en el tramo más largo (y absurdo) del viaje con una persona vinculada a un estudio realizado en el Reino Unido bajo el tema de sobrevivencia entre las Pymes y competencia, en aquel complejo regional de Europa.
 
Como en México, es una preocupación allá la elevada mortandad de empresas, sobre todo de aquellas que han surgido de recursos fiscales o presupuestales destinados a fomentar la actividad emprendedora entre la población.
 
Para el Reino Unido es alarmante que 50% de las empresas que nacen no alcanzan el primer año de vida y que las sobrevivientes en un 50 % se quedan en el segundo tramo anual.
 
Si usted se da cuenta, el nivel de mortandad en los primeros 2 años de vida de una Pyme británica no es muy distinto del que tenemos registrado en México.
 
En nuestro país se ha mencionado con mucha insistencia que las Pymes mueren en 80% de los casos en sus primeros 2 años de vida.
 
Esto ha acabado siendo un paradigma a superar con la aplicación de políticas públicas de apoyo a estos segmentos empresariales.
 
De alguna manera a esta situación pretende dar respuesta la política pública mexicana en el sistema nacional de Incubación de Empresas, pues dicta la cifra oficial que de las empresas incubadas 80% alcanza a superar el segundo año de vida, contra 80% que muere antes de llegar al segundo año de existencia cuando no ha sido sujeta a un proceso de incubación.
 
La 'carnita' de la columna:
 
La Cranfield School of Management, dentro de la cual labora un área de apoyo y de investigación del tema de emprendimiento, dirigido por Adrew Burke, decidió investigar qué factores pueden estar involucrados en la sobrevivencia de las Pymes.
 
Una de las universidades con más prestigio en la Gran Bretaña (séptima), en Europa y la número 38 en el mundo para áreas involucradas con temas gerenciales (según el Financial Times) decidió, entonces, estudiar el comportamiento fiscal de 2 millones de Pymes británicas dadas de alta entre 1995 y 2005.
 
Cruzaron este comportamiento con un estudio respecto a las características de competencia de los mercados en los que funcionaron mientras se mantuvieron con vida.
 
Las conclusiones señalan que la exposición a la competencia y, las más de las veces, la competencia descarnada en etapas tempranas de vida de un negocio incrementa la sobrevivencia en el largo plazo.
 
Ciertamente, estar involucradas en un escenario con alta competitividad (el 'océano rojo') exige más a las empresas a lograr diferenciales distintivos o pelear por costos bajos y precios más accesibles a sus consumidores, y esto desarrolla habilidades gerenciales que luego resultan fundamentales para posteriores estadios de vida.
 
Ocasionalmente, una realidad agreste orienta a las empresas a ser más eficientes y conseguir innovaciones relevantes que las trasladan hacia mercados con poca competencia por el nivel de innovación que representan, donde el precio, en función del servicio o producto recibido, no es relevante.
 
Eso las coloca en un 'océano azul', donde tienen mejores perspectivas de desarrollo y de conseguir sostenerse (que no sustentabilidad) en el transcurrir el tiempo.
 
El índice de sobrevivencia en el mercado en el año tres de vida de aquellas empresas que tuvieron durante sus primeros 365 días de alta competencia es de 75% contra 58% de aquellas que tuvieron un primer año fácil y en el segundo año uno difícil.
 
En 69% de los casos, los que comenzaron con un escenario fácil y siguieron en su segundo año en terrenos sencillos consiguieron tener un tercer año de vida. Aquellos negocios que tuvieron un primer año difícil y uno segundo moderado en competencia consiguieron mantenerse en el mercado en un tercer año en 72% de los casos.
 
Los estudios de alguna manera contradicen los paradigmas creados por Chan Kim y Renee Mauborgne, quienes sostienen y defienden las estrategias para salir de un océano rojo (lleno de competencia y ferozmente gobernado por la necesidad de bajar costos y precios en aguas que se convierten en commodities) hacia el océano azul (más detalles en la página www.universopyme.com.mx).
 
En todo caso no es posible soslayar que los 11 años de estudio a base de registros fiscales corresponden a una etapa, en que la Gran Bretaña consiguió desempeños económicos positivos en promedio de 3.2% anual, lo que obliga a preguntar si las mismas conclusiones pudieran pensarse para un país que, como México, tiene un comportamiento promedio en el periodo apenas por encima de 2% .
 
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