Opinión

Pymes científicas; un puñado, pero destacadas


 
 
En relación al total de empresas existentes en México, las Pymes científicas son un puñado, pero en su mayoría muy destacadas en el concierto internacional.
 
Ojalá el Inadem que encabeza Enrique Jacob Rocha consiga romper esa manera absurda de pensar de la ciencia en México que cree que aplicar el conocimiento obtenido por procesos de ciencia en un producto o servicio es un acto de prostitución.
 
Nada más alejado de la realidad y nada más necesario en el país: que la ciencia se atreva a reflejar en productos o servicios concretos soluciones a las necesidades nacionales o extranacionales.
 
Por fortuna no comulga con esa manera purista de pensar el doctor Jorge Reyes, de extracción politécnica, para quien el conocimiento obtenido en un laboratorio debe de ser puesto precisamente en la solución a los problemas de salud en México, como él lo hace desde hace prácticamente más de dos décadas.
El doctor graduado del IPN con especialidad en endocrinología fue parte del complejo de mayor excelencia de investigación en las filas politécnicas: el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional, en donde destacó siempre por su celo ético y su seriedad absoluta.
 
Obtuvo un doctorado en Fisiología y este Doctor-Doctor estuvo desarrollando labores de búsqueda de nuevos conocimientos en Israel y otras naciones.
 
Hoy sus conocimientos, vastos, incluyen temas de cancerología, todo lo relativo a respuesta inmune del organismo y otros rubros donde ha obtenido conocimientos relevantes a nivel internacional.
 
Hoy está en Morelos, en ese estado que tiene destacada prominencia en labores de investigación y ciencia, aunque parte de los gobernantes de esa entidad parecen desconocer. Pero ese no es este el punto.
 
El caso es que en la facultad de farmacia de la Universidad Autónoma de Morelos ha conseguido el mejor probiótico posiblemente de América, pues contiene sepas de 10 familias distintas de 'micro organismos benéficos para el organismo'.
 
Necesario un paréntesis para quien no esté familiarizado con estos términos.
 
Los probióticos son alimentos con microorganismos vivos adicionados que permanecen activos en el intestino y ejercen importantes efectos fisiológicos.
 
En cantidades suficientes, tienen efectos muy benéficos, como contribuir al equilibrio de la microbióta intestinal del huésped y fortalecer el sistema inmunitario.
 
Se trata, en el caso del desarrollo del equipo que comanda Jorge Reyes, de un producto de nombre BIO L6 que tiene una característica que lo distingue de muchos otros productos: la cantidad de sepas con que cuenta.
 
La empresa de este hombre mexicano de ciencia lleva por nombre Salutis Integral y su rama se dedica a producir productos biológicos y farmacéuticos basados en la aplicación de alta tecnología.
 
Su misión: favorecer la salud integral de seres humanos y animales. Sus familias de productos se concentran en los veterinarios y los orientados al consumo humano.
 
Nos explica el investigador que hay entre 300 y 500 tipos distintos de sepas o familias de microorganismos que tienen las funciones o las ventajas antes descritas.
 
Pero los productos comerciales acaso tienen una de esas 600 familias en su interior.
 
Hablar de las 10 familias o sepas distintas de microorganismos benéficos en un probiótico es mucho, pero mucho.
 
En Estados Unidos hay un 'super producto' que reúne a 9 familias distintas. El producto de nuestro investigador tiene 10 y está próximo a sacar al mercado mexicano uno con 20 sepas que por el momento se está aplicando de manera experimental, como parte del protocolo científico requerido siempre.
 
Con todo lo que esto significa para la ciencia médica y para México.
 
Estos productos probióticos sirven para colonizar a nuestro sistema digestivo de todos esos elementos benéficos que son necesarios para procesar el alimento y proteger a nuestro estómago y proceso digestivo de agentes patógenos, úlceras y demás calamidades.
 
Desde luego que el beneficio que primero se nota es que una persona con inconsistencias en sus labores de evacuación encuentra regularización de su función intestinal muy rápido.
 
Otros efectos se refieren a un fortalecimiento del sistema inmune y mejores capacidades de asimilación de los alimentos.
 
En lo que debe tener cuidado especial el ser humano que los procura es que nunca falten, porque tienen ciclos de vida cortos estos microorganismos que muchas veces abandonan el cuerpo humano en las heces fecales. Duran vivos en nuestro interior entre dos y tres días.
 
Una repoblación de ellos es necesario para mantener el equilibrio en su organismo y sostener sus efectos positivos.
 
El científico ha preparado distintas modalidades de su producto de tal manera que para niños resulte sabroso su ingesta. No obstante, el segmento de naturistas le ha solicitado al doctor que le quite sabor y dulzor al producto, cosa que ha hecho en alguna de sus presentaciones.
 
Se estima que 70% de las mujeres y un porcentaje no muy lejano de los hombres mexicanos padecen de algún grado de estreñimiento.
 
Estos productos, consumidos con frecuencia favorecen la eliminación de toxinas en el cuerpo, favorecen la respuesta del organismo a reacciones alérgicas e incluso eliminan a microorganismos que puedan derivar en el desarrollo de cánceres.
 
Todo por tomar una cucharadita diaria en jugos, aguas e inclusive en refrescos.
 
Por el momento el investigador mexicano trabaja con otros empresarios Pyme para aplicar estos microorganismos en golosinas sanas, como pudieran ser palanquetas de amaranto o cacahuate, con la idea de que puedan ser un alimento saludable que sustituya el desayuno y contribuya a que la niñez de esta nación deje de ser prominente a nivel mundial por su sobrepeso.
 
 
Por cierto: el producto viene en 14 dosis para 14 días y su precio de mercado es de 100 pesos. Para comunicarse con este investigador al tel. 777 241 241 91 73 o al correo jreyes@salutisintegral.comdireccion@universopyme.com.mx