Opinión

Pyme exitosa organiza 'aventones'


 
La actual administración de política pública a favor de las MiPymes por la que pugna el INADEM, con Enrique Jacob Rocha al frente, procura impulsar con mucha mayor fuerza proyectos empresariales innovadores y de alto impacto en los mercados.
 
Innovación no debe confundirse con tecnología que llevará al hombre a Marte, sino aquel cambio que representa mayor valor y respuesta a nuevas necesidades del mercado.
 
Como el caso de la empresa que lleva como razón social Redes de Aventón y que desde el 2010 desarrolla su modelo de negocio que representa sin lugar a dudas una innovación en el mercado mexicano.
 
El asunto lo inician 2 chavos amigos cercanos; Cristina e Ignacio Cordero pensaron posible impulsar la creación de una red de 'aventones' que permitiera evitar el uso indiscriminado del automóvil mediante el proceso de compartir rutas entre personas de una misma empresa o de una misma escuela.
 
El modelo parece sencillo aunque 'tiene su chiste'. Tiene 2 vertientes fundamentales. Por un lado un software que discrimina entre los datos que solicita de los posibles participantes cuál es la ruta que siguen los trabajadores de una empresa para llegar al trabajo. Es decir, en dónde se inicia el viaje, qué calles o avenidas o vías rápidas se usan para llegar a la empresa y las horas en las que dichos viajes se realizan.
 
Un software, armado exprofeso concilia posibles coincidencias y propone rutas que personas pudieran compartir procurando evitar con esto que un auto llegue a ser usado solo por una persona.
 
La estrategia de impulsar una cultura dentro de la empresa y entre la comunidad de un uso racional del auto es el otro punto medular del negocio.
 
Impulsar la conciencia de que ahorrar viajes de auto o del uso del transporte privado e incluso público representa una ventaja a la sociedad por una disminución de emisiones de gases que generan efecto invernadero. Más un aumento en la productividad, aunque parezca alharaca que raya en la demencia.
 
En la práctica se ha notado que las redes de aventón generan como efecto derivado un mejor ambiente laboral e incluso elevaciones de productividad. Las líneas de comunicación se fortalecen y la interrelación entre las áreas permiten destrabar procesos que regularmente son complejos y complicados cuando la gente no se conoce entre sí o no se siente simpatía hacia ella.
 
Otro de los elementos que son relevantes en esta historia de éxito es el proceso de vinculación que accidentalmente acabó dándose en este proyecto empresarial y que jugó a favor de los intereses de los iniciadores.
 
Resulta que a esta empresa se incorporaron Federico Casas y Alberto Padilla. Si bien el primero era conocido común de los iniciadores del negocio, el segundo se suma luego de que compartiera con los chavos de 'Aventones', una iniciativa que ya estaba corriendo y que tenía muchos elementos comúnes con la idea de 'aventones'.
 
Alberto estaba en Monterrey y había ya desarrollado un software para compartir carga en camiones especializados para el transporte de mercancías y que no siempre van llenos. Cuando aún hay espacio para incorporar mercancía, la idea de llenar el transporte resulta atractiva, mucho, para quienes pagan el flete. Entre más mercancía llena el camión, más barato les resulta a las partes el servicio.
 
Por ello, ante la proximidad de ideas, los socios determinan incorporar a ese par al reto de 'aventones' y hacer algunos cambios al software de mercancías para adaptarlo a la misión de conciliar en lugar de cajas, personas.
 
Finalmente en 2011 tienen un primer cliente que por ninguna razón puede considerarse pequeño: Costco.
 
La plataforma de 'Aventones' corre en un espacio (intranet) que se desarrolla para cada empresa. Ahí los empleados dan a conocer sus horarios, domicilios, trayectos. El software comienza a desarrollar sus conciliaciones y realiza propuestas que llegan a los posibles interesados.
 
Una vez que se consiguen vínculos de 'aventón' y se cierra el compromiso de compartir rutas, el software hace sus cálculos en cuanto a la cantidad de CO2 que se evita en el ambiente por el hecho de compartir el auto. Las estadísticas son múltiples, desde lo que significa como ahorro para las partes, hasta la resta en la emisión de gases que derivan en agravar el efecto invernadero.
 
Horas de convivencia, litros de gasolina ahorrados, emisiones, espacio que deja de transitar en la ciudad y otros elementos miden el éxito en la encomienda .
 
'Aventones' gana de lo que cobra a la empresa. Desde el 'cover' por iniciar la implementación del sistema (4,000 dólares por única ocasión) hasta una cuota por desempeño que va de los 800 dólares a 2,000 dólares, en función de la respuesta de la comunidad de trabajo.
 
Parecería que no, pero la empresa obtiene beneficios de que el sistema le funcione bien. Eso ha quedado muy y claramente demostrado.
 
Para Universidades públicas o privadas la implementación del sistema se concede gratuitamenteHoy trabajan con más de 40 empresas y enciudades del país (Monterrey, Guadalajara y DF) y ya comenzaron a hacer lo propio en Chile, gracias a que un fondo de inversión de riesgo decidió aportarles 350,000 dólares para su expansión y consolidación. La idea es abordar más ciudades en más países. Los chavos 'ya la hicieron' como se dice en mi pueblo.
 
Y gracias a ese apoyo ahora inician no solo la consolidación de 'Aventones' sino la iniciativa 'Rides' que comienza, con mucho cuidado, a plantearse en las redes sociales. Se trata de encontrar quién tiene que ir de una ciudad a otra para compartir trayectos.
 
El dueño del auto marca la cuota a ser pagada por el pasajero. Quien concede el 'aventón' tiene mecanismos para conocer la identidad y solvencia del solicitante.
 
La iniciativa lleva un mes trabajándose ya con algunos resultados positivos.
 
dirección@universopyme.com.mx