Opinión

Putin, Yavad Zarif y la crisis nuclear con Irán


 
 
Todavía no se desactiva el peligro de un ataque estadounidense contra Siria cuando el mundo puede estar cerca del recrudecimiento de la crisis atómica iraní, después de que el presidente ruso, Vladimir Putin, se reúna el viernes con su homólogo de Teherán, Hassán Rohani, para ofrecerle construir un segundo reactor en la planta de Bushehr, junto a cinco modernos sistemas de defensa antiaérea S-300.
 
Según el diario ruso Kommersant, el primer encuentro entre ambos mandatarios, en el marco de la cumbre de la Organización para la Cooperación de Shanghai, en Kyrgyzstán, tiene el potencial para alarmar a Washington e Israel, pues la venta del S-300 en su modelo para el extranjero S-300VM Antey 2500, que sería capaz de rechazar un bombardeo contra las instalaciones nucleares de Irán, ya fue cancelada hace tres años justo por las presiones de los dos aliados.
 
A su vez, Moscú finalizó en 2011 la planta de Bushehr, cuyos trabajos había comenzado en el lejano 1975 Alemania Occidental y que es, con la base militar de Parchin, uno de los centros que exige abrir al escrutinio Yukiya Amano, titular de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) de Naciones Unidas, transformada durante su gestión, en lugar del premio Nobel de la Paz y fallido vicepresidente egipcio, Mohamed ElBaradei, en un instrumento de Washington, del que recibe 80 por ciento de sus “evidencias” contra Irán y casi 65 por ciento de su presupuesto.
 
Mesa servida
 
La mesa está así servida para que el nuevo canciller y negociador nuclear iraní, Mohamed Yavad Zarif, se estrene el 27 de septiembre en la reanudación de pláticas en Viena, sede de la AIEA, con el grupo P5+1 (los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, más Alemania) que se interrumpieron en abril.
 
Zarif, nombrado por Rohani ––él mismo un antiguo enviado al diálogo atómico–– como parte de la reestructuración que dejó sin esa cartera al Consejo Supremo de Seguridad Nacional, se educó en universidades de San Francisco y Denver y ha sido elogiado por especialistas norteamericanos, como George Perkovich, del Fondo Carnegie para la Paz Internacional, al manifestar a Asia Times que es “formidable” en las discusiones.
 
En reemplazo de Alí Asgar Soltanié ––también fue designado el excanciller Alí Akbar Salehi como jefe de la Organización de Energía Atómica de Irán, para sustituir a un duro del gobierno de Mahmud Ahmedineyad––, Zarif, nacido en 1960, ya dio muestras de la moderación y el pragmatismo que caracterizan a Rohani, al expresar que Teherán “nunca negó el Holocausto” y subrayar que “el hombre que fue percibido negándolo (Ahmedineyad) ya se fue”, al tiempo que Rohani felicitaba a los judíos por el Rosh Hashaná (año nuevo).
 
De cara al encuentro en Viena, puntualizó que “despejar la preocupación internacional está en nuestro interés, porque las armas nucleares no forman parte de la política de la República Islámica”.