Opinión

Prudencia y firmeza


 
 
Confirmado: Enrique Peña Nieto dará su primer Grito de Dolores como Presidente de México en Dolores Hidalgo, Guanajuato.
 
 
Confirmado: el desfile militar del 16 de septiembre se realizará en la fecha, hora y ruta de siempre.
 
 
Estos dos hechos son muestra de la prudencia y la firmeza del actual gobierno.
 
 
No sé si usted se ha fijado en la foto oficial de muchos gobernantes de México, incluida la del ex gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, hoy Presidente de México. Probablemente no.
 
 
En muchas de ellas notará que el personaje en cuestión posa frente a la cámara con su mejor gesto, pero con una característica idéntica. Una mano, generalmente la derecha, está cerrada y la otra abierta, recargadas sobre el escritorio. Ambas simbolizan la firmeza y la negociación.
 
 
En el escenario actual del país, la liga está estirada y no da más.
 
 
Mientras usted lee estas líneas se deciden varias cosas. En estos momentos, miles de militantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación marchan, desde varios sitios, hacia Los Pinos. Su objetivo es claro: quieren echar abajo la reforma educativa.
 
 
Paralelamente, en la Secretaría de Gobernación se reúnen esta mañana, otra vez, funcionarios del gobierno federal con los líderes de la CNTE. Solo que ahora vez hay una diferencia fundamental.
 
 
 
En esa mesa están sentados Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de gobernación, hombre de toda la confianza y principal operador político del Presidente de la República, y el subsecretario de gobernación Luis Enrique Miranda -un duro entre los duros de la negociación política-, quienes han trabajado horas extras y a marchas forzadas para solucionar el conflicto con los líderes de la CNTE. Pero, además, hoy hay otra silla ocupada por un personaje decisivo.
 
 
Viste uniforme militar y es portador de un mensaje claro, directo, que no deja lugar a dudas, ni espera respuesta. El mensaje tiene que ver con el desfile conmemorativo del 16 de septiembre. Es el mismo mensaje enviado hace siete años, cuando Andrés Manuel López Obrador mantenía bloqueado el Paseo de la Reforma y cuyas huestes llegaban hasta el Zócalo.
 
 
Hoy, el mensaje va dirigido a los líderes de la CNTE y es claro como el agua: el desfile del 16 de septiembre se llevará a cabo igual que siempre. Es decir, en la fecha, hora y ruta tradicional. No hay opción.
 
 
¿Por qué prudencia y firmeza?
 
 
Primero, porque el desfile es un festejo del y para el pueblo de México. Y con mayor razón   ahora que conmemoramos el Centenario del Ejército Mexicano.
 
 
Segundo, porque trasladar la ceremonia del Grito de Dolores al estado de Guanajuato, su primer grito como Presidente de México, es una muestra más de prudencia de Enrique Peña Nieto. Recordemos que no acudió a San Lázaro por su primer informe de gobierno; que cambió varias veces la sede de su mensaje con motivo del informe y que ha hecho todo por ajustar las decisiones de su gobierno a las negociaciones del Pacto por México.
 
 
En pocas palabras, estas dos señales son muestra de la voluntad del Gobierno de la República para actuar con la ley en una mano y la conciliación en la otra.
 
 
Esperemos la respuesta de la CNTE.
 
 
Hasta el viernes.
 
Twitter: @Cachoperiodista