Opinión

Propósitos para 2015

El vino es parte de una sana alimentación ya que al incorporarlo a nuestros hábitos gastronómicos se mejora nuestra calidad de vida. Esta epicúrea y comprometida columna les propone un propósito para este nuevo año que además de alegrar el alma les hará pasar momentos imborrables: Beber vino diariamente.

Esta sana costumbre ayuda a mejorar la digestión así como disminuir el riesgo para sufrir algún mal cardiaco e incluso como anticancerígeno. Los beneficios para la salud están probados. La cantidad saludable es entre una y dos copas por comida. Si consideramos que de una botella de setecientos cincuenta mililitros podemos servir entre doce y quince copas de vino, podemos deducir que una botella nos puede alcanzar para una persona durante una semana. Para preservar el vino y no gastar en costosos conservadores, les recomiendo que una vez descorchada la botella se sirvan su copa e inmediatamente lo vuelvan a tapar con el mismo corcho y verticalmente lo guarden en el refrigerador ya que en posición horizontal la superficie del vino en contacto con el aire será mayor por lo que la oxidación será más rápida.

Para acercarnos más al vino tenemos que perderle miedo, por eso no se dejen intimidar por personas que utilizan un lenguaje técnico y arrogante y que en parte gracias a ellos se le considera todavía en México como una bebida elitista.

Según cifras oficiales, el consumo de vino se incrementa anualmente, situación muy provechosa para quienes comercian con esta bebida. El problema es que tanto productores como distribuidores no han dedicado sus esfuerzos para ampliar el mercado que en nuestro país asciende a cerca de diez millones de consumidores potenciales.

Esta saludable columna basada en experiencia personal y en estudios realizados por numerosas escuelas de medicina de instituciones con prestigio internacional, sostiene que acompañar diariamente nuestros alimentos con una copa de vino, hace que tengamos una vida más saludable.

El público lo único que busca en el vino es placer, nuestra labor como comunicadores y maestros, es transmitir las sensaciones placenteras que obtendremos al beber una copa de vino.

El vino mexicano es ya una opción asequible. El 90% de los vinos mexicanos vendidos, se vende a un precio promedio de 130 pesos. Franceses y españoles, por mencionar algunos, están orgullosos de sus vinos, qué esperamos nosotros. Al comprar vino mexicano, apoyan al campo y a la industria de nuestro país. Cuando piensen en vino decidan por México.

Estimados lectores, esta epicúrea columna que próximamente cumplirá sus primeros diez años, les desea un 2015 con mucho éxito pero sobre todo con salud para ustedes y sus familias. Feliz año nuevo. ¡Salud!

Página web: http://renerenteria.com.mx