Opinión

Programas propymes en el Presupuesto base cero

 
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Inadem

Ingresa la discusión pública en el país a un terreno particularmente espinoso pero interesante: la construcción de un presupuesto base cero, un asunto que ha tenido éxito en la iniciativa privada y llegó a aplicarse (1971) en el estado de Georgia, Estados Unidos, por la entonces llegada a la gubernatura de Jimmy Carter. Ya como presidente de la Unión Americana, Carter implementó el ejercicio a su gobierno.

Hay opositores a ese modelo que incluso apuntan las consecuencias inoportunas que su ejercicio llegó a demostrar con el tiempo en el caso de la economía de Estados Unidos. Pero ese es otro punto.

La mayor parte de los analistas en materia económica afirma que si bien es cierto que parecería muy oportuno el ejercicio, existen una cantidad importante de compromisos imposibles de olvidar ya que 80 por ciento del presupuesto ya está comprometido por ley, es decir, está "amarrado". Pudieran hacerse economías con el 20 por ciento restante.

Los primeros datos de qué pudiera eliminarse ya le han dado “carnita” a los legisladores para impugnar el proceso. Finalmente lo cierto es que el PBC no es un ejercicio de democracia, aunque es importante que los sectores se pronuncien en cuanto al proceso de su conformación sin duda.

Otro dato relevante obliga a referir que el PBC tiene la misión o debiera tener la misión de enfocar su atención en la calidad del gasto.

Aquí, lamentablemente hay que recordar que 31.4 por ciento del gasto programable, según datos de la Auditoría Superior de la Federación, carece de indicadores para medir su desempeño y que 20.8 por ciento de los programas que se han aplicado de manera reciente muestran indicadores que no reflejan avance alguno.

Nadie que sea experto en el tema puede asegurar que elaborar un PBC será suficiente como para romper inercias en la dinámica del ejercicio gubernamental y sobre todo garantizar que la aplicación de los recursos incremente la calidad y tenga mejores resultados que su antecedente.

Todo indica que la conformación de un PBC es amigo de la política y menos en la mexicana.

Cuando llega Enrique Jacob Rocha a la presidencia del Inadem, en entrevista con Universo Pyme destacó la oportunidad de hacer un análisis de todos los programas que estaban diseminados en varias dependencias tanto del sector federal como del estatal y municipal a fin de evitar duplicidades y garantizar mejores resultados del recurso público.

La encomienda, lógica, necesaria, no ha sido fácil abordar a decir por los resultados. Las dependencias que cuentan con programas propymes no van a soltar esos programas para que la coordinación y operación recaiga en dependencia distinta de la que ellas representan.

Ya en 2007 existían, según los datos de la Comisión Intersecretarial de Política Industrial, más de 500 programas de mejora en el desempeño y competitividad de las Pymes aunque el Fondo Pyme fue por mucho y sigue siendo al través de su nueva denominación Fondo Nacional Emprendedor, él programa de Pymes más importante.

Quizá sea ahora el PBC una oportunidad de oro para que el Inedem recupere la coordinación absoluta de esas políticas públicas aunque no necesariamente ello implique que opere todas ellas. La coordinación es lo que hará un ejercicio de calidad de los recursos que se invierten anualmente a favor de las Mipymes, emprendedores y del ecosistema mexicano en general.

Siendo Enrique Jacob Rocha muy cercano a las simpatías y voluntades del presidente de México, parece que la oportunidad con que cuenta el presidente del Inadem es envidiable para aquella intentona que nos manifestó que es necesaria y que será complicado en consolidar.

Correo: direccion@universopyme.com.mx

Twitter: @ETORREBLANCAJ

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