Opinión

Primus Brewery, del emprendimiento plausible al tamaño incómodo

   
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Primus Brewery. (http://cervezajabali.com/bienvenido.html)

Dicen los que saben que con disponer de malta, agua, lúpulo y levadura se puede producir cerveza.

Eso sí, tendrá que tener un maestro cervecero junto porque --como muchas cosas en la vida-- el secreto no sólo está en tener a la mano esos ingredientes en la calidad adecuada, sino en ejecutar un proceso de molienda, cocción, fermentación y pasteurización, lleno de pequeños detalles que resultan vitales para obtener un producto que se gane el paladar de su consumidor.

Así lo ha hecho la cervecera artesanal mexicana Primus Brewery. Lo que empezó en 2006 como un emprendimiento de Rodolfo Andreu Valdés y Jaime Andreu Galván, entonces en sus 20's, en agosto celebrará 10 años de producción creciente. Asumo que ya conoce alguna de sus cinco etiquetas de la marca Tempus o una de las dos de Jabalí. Siete estilos de cerveza muy diferentes y de notoria calidad.

Primus está en un tamaño incómodo. Con sus 26 empleados, planea cerrar 2016 con una producción de cuatro mil hectolitros, esto es alrededor de 45 mil cajas de 24 cervezas c/u que reportarían ventas por 30 millones de pesos en distintos canales. Están lejos de Cervecería Minerva, el productor artesanal independiente más grande del país, pero mucho mejor que las decenas de productoras micro-artesanales en México.

Visitar su planta en San Juan del Río permite confirmar lo meritorio que ha sido para esta empresa construirse un mercado que soporta ya ese nivel de producción. Cada área ha sido diseñada con una visión de crecimiento sostenido.

Sus fundadores, sin embargo, tienen desafíos inmediatos:

1. Canales de venta.- La cerveza es la bebida con contenido alcohólico más consumida en el mercado mexicano. La artesanal goza de la tendencia del consumidor a probar sabores no tradicionales. A pesar de ello, vender regularmente en restaurantes y centros de consumo sigue siendo un reto para cualquier productor independiente. Las cerveceras industriales ejercen una dominancia de mercado fuerte. La apertura de nuevos canales para Tempus y Jabalí es lenta y cara. Las modestas exportaciones a Japón y Hong Kong alientan, pero no son todavía un mercado de exportación que dispare sus ventas.

2. Fondeo del crecimiento.- Hasta ahora, el capital accionario de Primus permanece en manos de sus fundadores. El crecimiento progresivo de su capacidad instalada y red de distribución ha sido fondeado con ventas y créditos bancarios. Sus dueños enfrentan ya el dilema de la expansión societaria. Sea dinero institucional o una capitalización de familiares y amigos, el debate entre la dilución y la construcción acelerada de valor está más presente que nunca.

3. Los impuestos.- Con un sistema impositivo ad valorem (26.5 por ciento de IEPS, más 16 por ciento de IVA) entre más alto es el precio de una cerveza mayor es la contribución obligada al fisco. Quienes tienen un modelo de competencia basado en la alta calidad, sienten los efectos de una mayor carga en su producto contra los productores de bajo costo. Bien haría México en evolucionar a un IEPS fijo por litro en las bebidas fermentadas (cerveza y vino), pero entre que sucede, Primus batalla para optimizar el precio a su consumidor final.

Las grandes cerveceras del mundo son historias intergeneracionales, obra del crecimiento sostenido y de la consolidación continua. Aunque el mercado artesanal tenga sus particularidades, no deja de tener retos equiparables de gestión, eficiencias y expansión de mercados.

Primus no ha escatimado en ningún insumo y ha 'evangelizado' a sus consumidores regulares. Lo ha hecho bien, pero lo puede hacer aún mejor. Marcas, planta, edad de sus dueños y pasión da para más. Sólo debe asegurarse de que la restricción al crecimiento siempre esté afuera y nunca su explicación adentro.

El autor es empresario y conferencista internacional.

Twitter: @mcandianigalaz

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