Opinión

Primer informe presidencial

10 febrero 2014 4:32 Última actualización 03 septiembre 2013 5:47

Benito Solís Mendoza
 
 
Ayer fue el primer Informe Presidencial de Peña Nieto, en el cual tuvo que hacerse cancelando invitaciones a diferentes personas, porque los maestros de la Coordinadora no permitieron tener un evento de la calidad y cantidad que merecía la presidencia de la república. Las expectativas del informe son menores a lo esperado porque no se han cumplido las expectativas, ya que la situación actual es menos optimista de lo esperado e incluso hay importantes preocupaciones en varios temas. Por ejemplo, la economía no crecerá lo esperado en el presente año, que era un aumento del 3.5% del PIB para el presente año, sino que será más cercano o incluso inferior al 1.5%, lo cual significa que no aumentarán los empleos en 2013. Esto contrasta con la campaña de que el nuevo gobierno decía que “si sabía cómo hacerlo”. Por otro lado, las tasas de interés son mayores a lo que predomina en otros países y aun así el tipo de cambio sigue elevándose.
 
 
Los mercados financieros en México mejoraron de manera importante el día de ayer, tanto porque los principales mercados internacionales no operaron como porque el Congreso de la Unión aprobó la ley Federal de Servicio General al Servicio Profesional Docente, a la cual la Sección 22 del CNTE se ha opuesto de manera agresiva. Esto significa que tanto el gobierno federal como el poder legislativo no dejan presionar para aprobar las distintas reformas estructurales y han seguido adelante con las distintas propuestas de reformas al sistema educativo. Por lo mismo, se espera que las otras reformas se podrán aprobar en las siguientes semanas, como son los cambios a las leyes en materia energética, como las que se refieren al tema fiscal.  Por lo mismo, se espera que se avanzará de manera positiva en estos dos temas en el resto del año.
 
 
A pesar de lo anterior, el Informe Presidencial del presente año presenta más planes y propuestas que logros obtenidos, ya que la actual administración federal solo lleva en el poder nueve meses. Además, la situación económica internacional ha estado peor de lo que esperaban, tanto porque continúa la crisis en Europa, como porque el crecimiento económico en China, en Asia y en la India es significativamente menor a lo que se había pronosticado en los meses pasados. En colaboraciones anteriores he comentado varias veces que México es más sensible a lo que sucede en el resto del mundo de lo que varios pensaban.
 
 
El presidente de la república no entrega su informe anual al Congreso porque varios legisladores de los partidos de oposición, en los periodos anteriores, quisieron “castigar” al poder ejecutivo impidiendo que lo presentara en el palacio legislativo.  Sin embargo, en mi opinión esto es absurdo porque el presidente no entrega cuentas de su actuación para “castigarlo”.
 
 
A pesar de lo anterior, la situación actual contrasta con lo que ocurría antes cuando a los presidentes se les trataba como personajes reales e infalibles y el evento del Informe Presidencial era un evento para ensalzar al poder ejecutivo y de “besamanos”. Recuerdo que antes gran parte de las estadísticas solo se conocían en los Informes Presidenciales, por lo que este evento se consideraba de gran importancia. Por ejemplo, destacaba el dato de las reservas internacionales las cuales solo se conocían tres veces al año, que eran durante el Informe del Banco de México, al final del año y en el Informe Anual del presidente de la República. Este dato es muy importante para poder predecir puede ser el comportamiento del tipo de cambio y hoy en día se conoce de manera semanal.
 
 
En el actual Informe presidencial se conoce gran cantidad de información, sobre todo en los llamados Anexos Estadísticos, que proporcionan un escenario muy completo del entorno del país, Destacan la información del entorno político, de seguridad nacional y de la economía del país. Por ejemplo, se tiene información muy detallada de la violencia y de los asesinatos que se cometen en México, lo cual permite confirmar que no se ha logrado un avance significativo en los primeros meses del año, aunque la situación ha mejorado ligeramente. Por otro lado, se tiene el detalle del deterioro de la balanza comercial de Pemex, el cual muestra como estamos muy lejanos del superávit máximo que se tuvo en el año de 2006, ya que se sigue deteriorando en la actualidad.
 
 
Que bueno que el presidente de la república entrega a la nación un Informe de su actuación, pero que mal que no se le dé la importancia que merece este evento tan importante para la ciudadanía.
 
Economista.