Opinión

Primer indicador
de la recuperación

El crecimiento económico es el mejor instrumento para crear empleos, elevar el nivel de vida de la población y mejorar la distribución del ingreso. Trabajadores desempleados que están en la parte inferior de la tabla del ingreso en el país, sólo por el hecho de conseguir un empleo formal y obtener un ingreso promedio, se sitúan en la parte media de la sociedad, además de lograr obtener prestaciones sociales. Un empleo formal hace una gran diferencia en la población, ya que la mitad de la Población Económicamente Activa labora en la informalidad, no tiene ingresos fijos y carece de beneficios sociales.

Por lo mismo, existe un clamor social de que se deben de crear más empleos formales, pero la mayoría de las personas no tienen claro de cómo funciona el proceso económico y la creación de riqueza y de valor en las sociedades. Los empleos se crean en las empresas al unir los factores de la producción, quienes al producir y pagar impuestos, permiten que los gobiernos también puedan crear puestos de trabajo. Por lo mismo, la solución para crear los empleos que requiere nuestro país es propiciar el crecimiento de las empresas, sobre todo de las pequeñas y medianas, ya que son éstas las que crean la mayoría de los empleos en el país.

Por lo mismo, los gobiernos en el mundo siguen de cerca las estadísticas de crecimiento de la producción, pero por sus mismas características tienen cierto retraso, lo que impide tomar las decisiones correctas. Por ejemplo, la semana pasado se conoció que el PIB de Estados Unidos tuvo una contracción anualizada de 2.9 por ciento en el primer trimestre, sobre todo porque el invierno fue extremo y dificultó las actividades productivas. Por supuesto, esta información es interesante, pero desactualizada y preocupan más otros temas.

Por lo mismo, es importante el Sistema de Indicadores Cíclicos que elabora el Inegi en México, siguiendo una metodología compatible con la que utiliza la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), por lo que se puede comparar con los resultados obtenidos en otros países. El mismo se compone del indicador coincidente y del indicador adelantado, siendo el primero un reflejo del estado general de la economía, mientras que el segundo trata de identificar de manera anticipada la trayectoria del indicador coincidente (por lo mismo de la economía), principalmente sus puntos de giro, es decir los picos y valles.

El indicador coincidente lleva dos meses de mostrar un incremento positivo, esto en marzo y abril, para situarse en su tendencia de largo plazo, lo que pudiera identificarse como que la disminución en la tasa de crecimiento de la producción tocó fondo. Sin embargo, el indicador adelantado se encuentra ligeramente por arriba de su tendencia de largo plazo en mayo, para situarse en 100.1 puntos. Con esto se tienen tres meses de datos positivos, siendo una primera señal de que la reactivación de la economía está cercana.

En conclusión, hay señales de que pudiera iniciarse un periodo de expansión de la economía nacional en los siguientes meses. Para fortalecer este ciclo sería muy importante el tener un plan de reactivación económica apoyado no sólo en incrementar el gasto público, sino en fortalecer la inversión de las empresas, sobretodo de las micro, pequeñas y medianas por su capacidad de crear más empleos.

El autor es economista.

Correo: benitosolis@solidea.com.mx